León XIV aseguró este lunes, en el primer día de su histórico viaje a Argelia, que no teme las críticas del presidente Donald Trump y reivindicó su «deber moral» de pronunciarse contra la guerra.
Poco antes de partir de Roma, el pontífice nacido en Estados Unidos, se convirtió en el blanco de agrias críticas por parte de Trump, quien arremetió contra los comentarios de León que pedían el fin de la guerra con Irán.
«No tengo miedo, ni de la administración Trump, ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio», dijo León a los periodistas en el el avión papal que le llevó a Argelia.
«Creo que la Iglesia tiene el deber moral de pronunciarse con toda claridad contra la guerra y a favor de la paz y la reconciliación», aseguró, aunque reiteró que no se considera un «político » y que no tiene intención de «debatir» con Trump.
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Trump aseguró el domingo que «no es un gran admirador del papa» y lo acusó de «jugar con un país [Irán] que quiere un arma nuclear».
En su red Truth Social le calificó además de «DÉBIL en materia de crimen, y terrible para la política exterior», sugiriendo que los cardenales sólo eligieron a León como papa en mayo de 2025 porque era estadounidense y un posible puente con Washington.
El presidente también publicó una imagen generada por inteligencia artificial que aparentemente lo representa a él mismo como Jesús, aunque posteriormente la retiró ante la polémica.
Tras las palabras de León XIV, rechazó disculparse y volvió a calificarlo de «débil».
Por su parte, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, calificó de «inaceptables» las palabras de Trump.
«El papa es el jefe de la Iglesia católica, y es justo y normal que pida la paz y condene todas las formas de guerra», afirmó Meloni en un comunicado.
Llamado al «perdón»
En medio de la polémica, León XIV fue acogido con honores a su llegada a Argel.
En el primer día de su visita de dos días, rindió homenaje, ante el monumento de los mártires en Argel, a las víctimas de la sangrienta guerra de independencia contra Francia (1954-1962).
Con tiempo lluvioso, depositó una corona de rosas blancas antes de recogerse en silencio unos instantes.
La «paz que permite vislumbrar el futuro con un espíritu reconciliado solo es posible mediante el perdón», dijo en inglés, instando a «no añadir resentimiento al resentimiento, de generación en generación».
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