La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adoptó la Resolución 9/2026 que otorgó medidas cautelares de protección a cuatro guardabosques indígenas de Nicaragua, quienes se encuentran en prisión por razones políticas.
Las medidas benefician a Rodrigo Bruno Arcángel, Olvier Bruno Palacios, Evertz Antonio Bruno Palacios y Tony Alberto Bruno Smith, pues según el organismo se encuentran en grave riesgo.
«Los cuatro beneficiarios pertenecen a un pueblo indígena y se encontrarían privados de libertad en el Centro Penitenciario Jorge Navarro. La parte peticionaria alegó que han sido objeto de amenazas de muerte y agresiones, estarían bajo vigilancia constante, con limitaciones para expresarse en su idioma y en condiciones inadecuadas de detención. Lo anterior, estaría generando impactos en su salud física y mental, sin recibir la atención médica adecuada y oportuna. Por su parte, el Estado no proporcionó información», detalló la CIDH en una nota de prensa al anunciar su decisión el pasado viernes 6 de febrero.
Pueblos indígenas y afrodescendientes en Nicaragua están en riesgo de desaparecer, advierte la CIDH
Qué pidió la CIDH a favor de los guardabosques indígenas
Demandaron a Nicaragua que adopte medidas para garantizar que la detención de Bruno Arcángel, Bruno Palacios, y Bruno Smith respete estándares internacionales.
Otras que exigieron al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo fue que:
Se garantice que no sean objeto de amenazas, intimidaciones, hostigamientos o agresiones dentro del centro penitenciario.
No sean objeto de represalias por expresarse en su idioma indígena entre ellos o durante las visitas con sus familiares.
Se asegure el acceso inmediato a alimentos de calidad en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades nutricionales; así como a agua potable en cantidad suficiente y de forma continua.
Y se realice de inmediato una valoración médica integral sobre su situación de salud física y mental, y garantice la atención y tratamiento médico oportuno y especializado, dando a conocer los resultados a sus familiares y representantes.
Algunos recibieron cadena perpetua
Estos indígenas Mayagnas fueron detenidos en febrero de 2024 y posteriormente condenados por la dictadura. Son todos familia. Donald y Rodrigo Bruno Arcángel; los hijos de Rodrigo, Evertz Antonio Bruno Palacios y Olvier Bruno Palacios; y su sobrino Tony Alberto Bruno Smith.
Cuatro de ellos recibieron una pena desproporcionada de cadena perpetua, a quienes relacionaron con la masacre de Kiwakumbaih, ocurrida el 23 de agosto de 2021 en territorio Mayagna Sauni As y en la que 18 personas fueron asesinadas y dos mujeres violadas. La policía sandinista los acusó a ellos, hermanos de una de las víctimas, a pesar de que esta declaró que los perpetradores fueron mestizos que hablaban español y no indígenas.
La CIDH elaboró un informe en octubre del año 2025 en el que advirtió sobre los riesgos de la desaparición física y las tradiciones de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe de Nicaragua.
En su informe “Violencia contra pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe en Nicaragua” resaltaron un grupo de patrones que perjudican el desenvolvimiento de las comunidades.
Entre ellos la violencia que ejercen grupos de colonos y el crimen organizado, la criminalización de autoridades tradicionales, líderes comunitarias y personas defensoras del territorio, así como las amenazas, hostigamientos y extorsión de las que son víctimas las comunidades. «Estos actos de violencia ocurren bajo una impunidad estructural y en un contexto de concentración absoluta del poder en el Ejecutivo», aseguró la Comisión en el documento que publicaron el 30 de octubre pasado.
Periodista Nicaragua Investiga



































