La Asamblea Nacional de Nicaragua ratificó a Gustavo Porras en la presidencia del Legislativo del país tras la instalación de la XLII legislatura e instalación que se registró el sábado 10 de enero.
En la Gaceta Oficial Número 5, de este lunes 12 de enero, se publicó el decreto en el que oficializan la continuidad de Porras que se mantiene al frente de este órgano desde el 9 de enero del año 2017 y es uno de los más leales a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
También permanecerán en los cargos Arling Alonso Gómez en la primera vicepresidencia; Amada Pineda Montenegro en la segunda vicepresidencia; María Ozuna Ruiz en la tercera vicepresidencia; Lora Dixom Bautigram como primera secretaria; Carlos Navarro Moreira en la segunda secretaría y Alejandro Mejía Ferreti en la tercera secretaría.
La legislatura se instaló en el 19 aniversario de la llegada al poder, por segunda vez, de Daniel Ortega en el año 2007 y sirvió para la presentación del balance económico del régimen que estuvo a cargo del presidente del Banco Central del país, Ovidio Reyes.
Sandinismo en alerta
Porras concedió una entrevista al canal TN8 el pasado 11 de enero cuando admitió que el sandinismo se mantiene en «alerta» para mantener la paz, en especial desde la caída del dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, a quienes fuerzas especiales estadounidenses capturaron el 3 de enero en Caracas después de intensos bombardeos sobre la capital del país suramericano.
Su lealtad a Murillo quedó demostrada cuando ese mismo día participó en una reunión junto a la codictadora y miembros de la Policía Nacional y el Ejército para declarar una especie de estado de alerta, en el que se ordenó aumentar la vigilancia sobre la disidencia política.
No obstante, la dictadura cedió a las advertencias estadounidenses sobre los presos políticos al liberar a un importante grupo de ellos el mismo 10 de enero, aunque hasta el momento no hay un listado oficial sobre quienes recibieron estas excarcelaciones que justificaron como una muestra de su política de «reconciliación».
«La paz se garantiza estando alertas, ya nos dimos cuenta que si no estábamos ojo al Cristo, sino estábamos pensando defender lo que hemos conquistado nos lo van a querer desbaratar de un solo plumazo», explicó Porras el viernes pasado al final de su conversación, aunque sin referirse a los hechos que llevaron al ataque estadounidense sobre el principal aliado de la dictadura en Latinoamérica.
Periodista Nicaragua Investiga



































