La esposa y el cuñado de Bayardo Arce, Amelia Ybarra Rojas Brodgen y Amilcar respectivamente, habría huido a Costa Rica a finales de diciembre, reveló este 22 de enero el diario La Prensa de Nicaragua.
Arce que fue uno de los referentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSL) y por años el principal asesor económico del dictador Daniel Ortega cayó en desgracia en 2025. Despojado de todos sus privilegios fue encarcelado, acusado de varios delitos y lo recluyeron en la cárcel La Modelo, la misma donde el régimen envió a cientos de presos políticos después de las protestas de 2018.
De acuerdo con La Prensa, la esposa de Arce huyó por puntos ciegos por la frontera entre Nicaragua y Costa Rica al aprovechar la visita de familiares a la lujosa vivienda donde el otrora hombre fuerte de la dictadura vivía en Managua.
La decisión de huir de Nicaragua se dio después de las citaciones que les hizo la Procuraduría General de Justicia a los hermanos Ibarra Rojas por sus nexos en las redes que a lo largo del sandinismo tejió Arce. Entre los supuestos delitos por los que los llamaron a presentarse ante tribunales está el «lavado de dinero».
El aislamiento de Bayardo Arce
Amelia Ybarra Rojas no pudo visitar a su marido sino tres meses después de que lo encarcelaron, siempre según las fuentes que consultó La Prensa, que en una nota afirmaron que a Arce lo encerraron en la misma celda donde estuvo el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez hasta su destierro a Roma hace más de un año.
Arce, quien fue uno de los nueve comandantes históricos del FSLN y el último en alinearse públicamente con Ortega hasta su detención, desapareció de la vista de sus allegados en la madrugada del 31 de julio de 2025.
Su captura se produjo tras un violento allanamiento policial en su residencia y oficinas, ejecutado horas después de que la Procuraduría lo acusó de «desacato» por negarse a entregar documentos sobre supuestas irregularidades en transacciones inmobiliarias y societarias. «El señor Arce se limitó a argumentar que todo le pertenecía, y por lo tanto, no tenía ninguna obligación de responder a la PGR o a sus investigaciones», detalló el comunicado oficial de la PGR en ese momento.
La detención fue una de las últimas purgas hechas por Murillo que se ha dedicado a defenestrar a líderes históricos del sandinismo en su intento cada vez más claro de poner a fichas leales a ella ante una posible transición del poder dictatorial que ejerce junto a Ortega.
Hermano de Bayardo Arce forzado a renunciar de la Corte Suprema de Justicia
Otro Arce fue defenestrado, pero en la Corte
Su hermano, Gerardo Arce, fue obligado a renunciar como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, el último de los jueces que dejó su cargo en una reestructuración que arrancó en 2023 con las acusaciones contra la entonces presidenta del alto tribunal Alba Luz Ramos.
El pasado 16 de enero, presentó su carta de dimisión al alegar que sufría problemas de salud «crónicos» que ameritaban atención, lo cual le impedía ejercer sus funciones en la Corte, cooptada por Murillo.
«A mis 69 años de edad enfrento actualmente diversas enfermedades crónicas que afectan de manera significativa mi condición física y desempeño diario, tras una evaluación honesta y responsable a mi situación personal he considerado que lo más coherente (…) es adoptar una decisión, por lo anterior presento mi renuncia irrevocable a mi cargo como magistrado de la Corte Suprema de Justicia», justificó Arce su decisión de abandonar su puesto como magistrado.
La Prensa también cita a otra fuente que le aseguró que los hermanos Ybarra-Rojas fueron desterrados por la dictadura, aunque no ahonda en esos detalles. Sin embargo, añaden que la presunta huida generó la cólera de Murillo, quien había encargado personalmente la vigilancia a Amelia y Amilcar al codirector de la Policía Nacional, Juan Victoriano Ruiz.
Pero la dictadura tiene otras preocupaciones desde el pasado 3 de enero por la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a quienes Estados Unidos trasladó a Nueva York donde enfrentan a la justicia, después de atacar la capital del país suramericano en una operación que oficialmente dejó más de 100 muertos, entre ellos 32 cubanos que prestaban servicio como miembros del equipo de seguridad del antiguo hombre fuerte del chavismo.
Periodista Nicaragua Investiga



































