Maurizio Carlo Gelli volvió a ser noticia. Esta vez después de que España lo expulsara del país europeo este lunes, 26 de enero, en reciprocidad por la expulsión previa del embajador español en Managua, Sergio Farré Salvá, una decisión que de nuevo pone en crisis las relaciones con la nación ibérica.
Pero quién es Gelli, un ciudadano nacido en italia que el régimen le dio la nacionalidad poco después de su regreso al poder en el año 2007 y en un corto tiempo lo nombró diplomático, primero en Suramérica y posteriormente en el norte del nuevo continente hasta que lo envió a Europa como su principal representante.
Una maleta como embajador en varios países de Europa
El diplomático tiene una maleta llena de nombramientos como uno de los principales representantes del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Europa. Además de ser el embajador ante España, en septiembre pasado presentó sus cartas credenciales ante el presidente de Francia, Emmanuel Macron, como embajador concurrente en otro de los grandes países del Viejo Continente.
Antes de eso, tenía funciones de embajador ante el Principado de Andorra, Grecia, Eslovaquia, República Checa y como el representante de la dictadura ante la Organización Mundial de Turismo. Es decir, es embajador en seis naciones europeas, de las más grandes la española y la francesa.
Gelli nació en Italia, en la región de Pistoia el 25 de octubre del año 1959. Se congració con Ortega en la primera década de los 2000 y en 2009 al poco tiempo de su nacionalización, la dictadura lo designó con un cargo diplomático en Uruguay. En 2013 asumió como embajador en el país suramericano durante el gobierno del fallecido presidente de izquierdas José «Pepe» Mujica, en un momento en el que la izquierda dominaba en muchas naciones de la región con el respaldo financiero y propagandístico de la Venezuela de Hugo Chávez, aunque ya en declive por su enfermedad en 2012 y posteriormente su deceso. Luego, en 2017 fue nombrado como embajador en Canadá y posteriormente dio el salto a Europa.
Hijo de un italiano seguidor de dictadores
Una de las polémicas que giran en torno al embajador ítalo-nicaragüense es la figura de su padre: Licio Gelli, un hombre que sirvió a las órdenes de Benito Mussolini antes y durante la Segunda Guerra Mundial, que también fue miembro de la logia masónica Propaganda Due.
Tras el fin de la guerra se refugió en Argentina y aunque volvió a Italia se hizo amigo del dictador de ese país Juan Domingo Perón, al que ayudó a volver al poder y del que participó en el último de sus gobiernos. En su país se le acusó de nexos con la mafia, entre ellas con organizaciones como la Cosa Nostra y estar implicado en el asesinato en 1978 del ex primer ministro Italiano Aldo Moro y también de un periodista que reveló una lista donde dio a conocer sus nexos con estos grupos.
El padre del embajador murió en 2015 y dos años después se reveló, por un testamento que dejó, su participación en numerosas propiedades en Suramérica en países como Uruguay, Argentina, Paraguay y Brasil.
Del tal palo tal astilla
Su hijo, le siguió los pasos al hacerse aliado del dictador Ortega al que defiende en Europa, pese a las investigaciones y denuncias de masivas violaciones a los derechos humanos por parte del régimen, en especial después de las protestas antigubernamentales del año 2018.
Gelli fue designado, en 2025, como representante de la dupla Ortega-Murillo para los funerales del papa Francisco. Esto pese a que Nicaragua expulsó al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag en marzo de 2022, en medio de la arremetida del sandinismo en contra de la Iglesia católica.
El hombre de confianza de Ortega y Murillo llegó a España para zanjar la penúltima crisis con Nicaragua, provocada por la dictadura en 2021 cuando la nación europea criticó la reelección del sandinista al ser un proceso viciado y sin contricantes que de verdad pudieran rivalizar con el mandatario.
Periodista Nicaragua Investiga



































