El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este miércoles, 18 de febrero, sanciones contra el director de la cárcel La Modelo, Roberto Clemente Guevara Gómez, al considerarlo como uno de los funcionarios implicados en graves violaciones contra los derechos humanos en Nicaragua.
«El Departamento de Justicia toma medidas para promover la rendición de cuentas por los abusos cometidos por la dictadura de Murillo-Ortega contra presos políticos, designando al director de máxima seguridad de la prisión La Modelo, Roberto Clemente Guevara Gómez, en virtud del artículo 7031(c), por su participación en una grave violación de los derechos humanos de un preso político. Estados Unidos exige la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos detenidos injustamente en Nicaragua«, dijo el gobierno estadounidense al tomar la decisión.
De qué se la acusa a Guevara Gómez
Guevara Gómez también está incluido por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHRN) como uno de los responsables directos en crímenes de lesa humanidad, según el informe que presentaron en abril de 2025. En ese momento dijeron que «era responsable de abusos y violaciones de derechos humanos perpetrados en Nicaragua desde 2018».
La Modelo, con el nombre oficial del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, es una prisión de máxima seguridad donde el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha recluido a gran número de presos político desde el año 2018, entre ellos el obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, a quien mantuvieron en prisión desde 2022 hasta su expulsión y desnacionalización a Roma.
Este recinto con capacidad para 2.400 personas ha llegado incluso a contar con más de 5 mil presos y en los últimos años es usada para privar de libertad a nicaragüenses por razones políticas.
En su informe, el GHRN responsabiliza a Guevara Gómez de estar en conocimiento de personas en desaparición forzada y cita entre sus casos al de Jaime Enrique Navarrete Blandón. Lo señalan también, junto al subdirector de la cárcel, de estar «involucrados en actos de tortura, malos tratos, amenazas y golpizas contra personas privadas de libertad por motivos políticos; dichos actos eran fomentados por ellos como parte de una política de represión dentro del centro de detención y se cometían con su participación, en su presencia o con su consentimiento».
Presión y respuesta contradictatoria
Estados Unidos ha aumentado la presión contra la dictadura de Ortega y Murillo desde el pasado 3 de enero cuando fuerzas militares de ese país atacaron Caracas, capital venezolana, donde capturaron al exdictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, en una operación que dejó un centenar de personas fallecidas.
La dupla dictatorial desde entonces se ha mostrado contradictoria, porque mientras excarceló a un grupo de 24 personas presas políticas, por otro mantiene su discurso en contra de la Casa Blanca y en público Ortega y su hijo Laureano Ortega Murillo afianzan sus relaciones con países enemigos de EEUU como China e Irán.
Esta misma semana, Murillo amenazó a los exiliados al recordarle que sus familiares continuaban dentro del país, en una clara advertencia de las represalias que pueden tomar en contra de los opositores al régimen.
Periodista Nicaragua Investiga



































