El dictador Daniel Ortega alabó y exaltó a su esposa y codictadora Rosario Murillo durante la entrega del hospital de Bilwi, un acto al que convocaron este 23 de febrero y realizaron desde Managua.
En parte de su discurso se confundió con fechas, Murillo debió corregirlo y la elogió al decir que ella fue quien dio el nombre del centro hospitalario, así como que era «sobrina-nieta» de Augusto Sandino.
La transmisión en cadena nacional se hizo para abrir al público el hospital «Sandino Nuevo Amanecer», que se encuentra en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte, aunque los codictadores encabezaron el acto desde la capital del país, a cientos de kilómetros del lugar de la inauguración.
Entre sus equivocaciones estuvo la de olvidarse del nombre del delegado del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la Costa Caribe Norte; confundir al ministro de Salud con el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras; así como el citar mal las fechas históricas que mencionó en su discurso para realzar el patriotismo nicaragüense frente a las invasiones o ataques estadounidenses, algo que ha hecho anteriormente en medio de las tensiones con el gobierno de Donald Trump que presiona al régimen desde diferentes flancos tras la captura del exdictador venezolano y su esposa, Nicolás Maduro y Cilia Flores respectivamente, el pasado 3 de enero.
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Sus equivocaciones en fechas históricas
Mencionó fechas patrias que no eran de febrero sino de septiembre, por lo que Murillo lo debió interrumpir en algunas ocasiones. A sus 80 años, es el dictador más longevo de la región y sus apariciones limitadas se dan en actos oficiales a los que con gran parafernalia convocan desde El Carmen. En ellas deben aparecer funcionarios públicos, los medios sandinistas y banderas por doquier del FSLN, la misma que en 2025 convirtieron en un símbolo patrio con la reforma constitucional.
Ortega se refirió a las «agresiones» de Estados Unidos durante los años 80 cuando la llamada revolución sandinista. «Y la otra batalla para derrotar la invasión yanqui, porque triunfamos en el 79 y ahí nomás vino la invasión y el presidente de los Estados Unidos al frente de terroristas», dijo entre los aplausos de los presentes, rememorando el pasado para insuflar energías en un entorno cada vez más hostil en contra de la dictadura por parte de la Casa Blanca.
Habló de la indemnización que Nicaragua logró en la Corte Internacional de Justicia en reclamo a los ataques de Estados Unidos, al tiempo que dijo llegará un presidente que logre resarcir ese daño.
Entre esos datos históricos citó a William Walker que se hizo con la presidencia del país en el siglo XIX y cómo fue derrotado por los nicaragüenses de entonces, a los que llamó «héroes» y «estaban dispuestos a dar la vida por la patria», muy en el tono de la dictadura por recalcar el nacionalismo, al tiempo que reprimen, hostigan y encarcelan a quienes los adversan.
Periodista Nicaragua Investiga



































