La Unab en una nueva crisis tras elecciones internas. Esto es lo que se sabe

Además de los conflictos internos, los grupos opositores tienen otro serio problema: En las encuestas no marcan muy bien en cuanto a simpatía ciudadana.

Mientras el régimen de Daniel Ortega reprime a la disidencia y se consolida en el poder luego de que las protestas antigubernamentales del 2018 lo tambalearon momentáneamente, el tiempo ha hecho que muchas personas dejen de creer en la posibilidad del pronto retorno a la democracia. Pero peor aún, también han terminado desencantados de la oposición, que aunque se menciona en una sola palabra en realidad son toda una amalgama de organizaciones que no logran unirse en un frente común.

La falta de identificación del ciudadano común con los grupos opositores se vio reflejada en una encuesta de CID-Gallup realizada en septiembre del 2021 y publicada al mes siguiente. En esta un 77% de la población dijo que no tenía simpatía por ningún partido político. Pero llamó poderosamente la atención que solo un 5% dijo que simpatizaba con el ilegalizado Ciudadanos por la Libertad (CxL) y apenas un 2% por la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

Antes de que la dictadura le pasara la guillotina a los partidos Conservador, CxL y Partido Restauración Democrática (PRD), el ajedrez opositor de cara a las votaciones del 7 de noviembre era el siguiente: Alianza Cívica con Ciudadanos por la Libertad (CxL) y por otro lado la Coalición Nacional-UNAB con el (PRD).

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UNAB, una elección interna que desencadenó un cisma

Pero el descabezamiento de los partidos y en encarcelamiento de los principales líderes opositores, no acabó con las diferencias ni entre los grupos como tampoco a nivel interno. El último gran escándalo que salió a la luz fue por la elección del Consejo Político de la UNAB, realizada entre el 5 y el 6 de marzo.

Los desacuerdos desembocaron una semana después en renuncias e impugnaciones. La Unión Nicaragüense de Autoconvocados (UNA) decidió retirarse de la UNAB pese a que Santiago Urbina y Jonathan Duarte habían logrado dos vacantes. Urbina incluso había sido el candidato más votado.

Fuertes cuestionamientos de UNAB-Jinotega

Otros que se separaron fueron varios miembros de la delegación departamental de la UNAB en Jinotega. Estos argumentaron en una carta pública la falta de transparencia en la elección de Consejo Político y retiraron a uno de los miembros que había resultado electo.

“Nuestra lucha sigue siendo por la democracia y no podemos permitir que la organización a la que pertenecemos replique las malas prácticas que tanto le criticamos al régimen, como ha quedado demostrado que no compartimos esos principios éticos y valores de transparencia, honestidad y compromiso de un cambio verdadero, nuestro departamento y sus municipios hemos acordado retirar la membresía de esta organización”, decía de manera fulminante la UNAB-Jinotega.

Desgasta y quita capacidad de acción, dice UNA

La UNA uso palabras menos fuertes, pero igual de contundentes, al asegurar que la UNAB “se ha convertido en una enorme pira de reglamento que no conecta con el sentir del pueblo nicaragüense y sus problemas cotidianos”, de tal manera que dice que continuará con su “trabajo de forma paralela”, es decir, “no dentro” de la UNAB, que sienten que los “desgasta y quita capacidad de acción”.

En referencia a esta carta, en una entrevista con el periodista Sergio Marín, de la Mesa Redonda, Santiago Urbina manifestó que no fueron ellos los que trataron de “hacer esto público”. “Nosotros exponemos en esta carta un sentir (…), muchas veces uno se tiene que tomar un tiempo para poder mirar con perspectiva y analizar cómo es que estamos haciendo las cosas, hacia donde vamos, qué es lo que queremos, cómo lo queremos hacer”, explicó.

Aseguran que no hubo manipulación de votos

Nicaragua Investiga habló con Olama Hurtado, encargada del área de comunicación de la UNAB, y esta aseguró que este viernes (19 de marzo) darán a conocer un comunicado con los nombres de las personas que estarán al frente del Consejo Político.

Señaló que por consenso permanecerán dentro de este Tamara Dávila, Róger Reyes, Alex Hernández y José Antonio Peraza, quienes actualmente se encuentra encarcelados.

Hurtado dijo que la decisión de UNA de separarse los sorprendió. “UNA era una aliado muy fuerte, siempre ha estado muy involucrado en la vida orgánica de la Unidad Nacional”, resaltó.

La joven dirigente indicó que hay señalamientos que no son ciertos, pero sí admitió que como en toda elección hay inconformidades. “Obviamente unos ganan, otros pierden, pero esa es la democracia, y los problemas en los que yo creo que hubo mayor inconformidad, hubo algunos problemas, (fue) con impugnaciones”, dijo, aclarando que en ningún momento estuvo en “discusión la veracidad de los votos o que haya habido manipulación de los votos”.

“Hubieron varios casos de impugnaciones donde no todo mundo queda contento, pero que se han resuelto de manera democrática, ya sea a través de las gestiones del comité electoral o a través de la asamblea ciudadana que es el órgano de máxima representación de la Unidad Nacional”, explicó.

El caso del FAD

El domingo se conoció que el Frente Amplio por la Democracia (FAD) también se separaba, sin embargo, Hurtado explicó que la única persona activa de esa organización era Violeta Granera, actualmente presa. Señaló que el FAD tenía meses de haberse ausentado, a lo que hay que sumar el problema de un conflicto interno por falta de elecciones internas entre sus miembros.

Alianza Cívica, expulsiones y acaloradas discusiones

En el caso de la Alianza Cívica no se puede decir que los roces y luchas internas sean precisamente discretas. A mediados de diciembre pasado esta organización opositora también se vio sumida en un gran escándalo cuando se conoció la expulsión del Movimiento Universitario 19 de Abril. En esa ocasión, Valezka Valle, dirigente de ese movimiento estudiantil acusó a Dolly Mora, a Allan Guerrero y a otros dirigentes de la Alianza Cívica de haber desatado una cacería de brujas.

También fueron expulsados otros miembros de la Alianza Cívica como Noel Valdez, Geraldine Jarquín, Martha Alvarado, Gabriela Castillo, Tamara Ruiz y Gema Sevilla. Audios que se filtraron a los medios de comunicación dan fe de las acaloradas discusiones y acusaciones que se vivieron en las reuniones de la Alianza, una organización que llegó a tener mucho aprecio entre la población al surgir en lo más duro de la represión gubernamental del abril del 2018.

«No hay problemas a lo interno», asegura Moreno

Sin embargo, dirigentes de la Alianza dicen que no existe ningún tipo de conflicto interno y que ellos continúan enfocados en su labor organizativa.

“La Alianza Cívica sigue teniendo reuniones periódicas y trabajando a lo interno, hay que tener en cuenta que la mayor cantidad de nuestros miembros siguen en Nicaragua y nuestra prioridad es seguir denunciando la violación de derechos humanos y exigir la liberación de los presos políticos”, manifestó la exaspirante presidencial María Asunción Moreno.

Moreno aseguró que “no hay problemas a lo interno” y reiteró que la Alianza sigue “trabajando todos los días pese al recrudecimiento de la represión en contra de las organizaciones opositoras”.

Sobre esto mismo se habló con Daysi George, y esta aseguró que en la Alianza Cívica todos tienen un lineamiento que de se debe buscar una “salida cívica y pacífica” a la crisis de Nicaragua.

“Nosotros no creemos que Nicaragua necesita una violencia para un cambio y el que no está alineado en ese imaginario está en lo otro, entonces la salida que ha habido de estos muchachos es porque ellos han querido tener una decisión fuera de nuestro estatuto y cualquiera que está fuera de nuestro estatuto ya no cabe y esa es una decisión que ellos han tomado, entonces las decisiones que ellos han tomado también tienen repercusión. Creemos que no podríamos caminar en ese mismo imaginario”, señaló.

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CxL ¿Buscará unidad con todos?

El partido Ciudadanos por la Libertad (CxL) tampoco ha estado exento de problemas. El año pasado antes de que se le cancelara su personería jurídica y su presidenta Kitty Monterrey saliera huyendo hacia Costa Rica, líderes locales incluso renunciaron al partido debido a lo que consideraban que había falta de voluntad para unirse con las otras organizaciones de la oposición. No era mentira, ya que Monterrey se mostraba reacia a unirse con la Coalición Nacional y con UNAMOS (antiguo MRS), argumentando que «la mayoría de los nicaragüenses no son de izquierda».

Ya en el exilio, en noviembre del 2021 dijo a La Voz de América que trabajaba por la unidad de los opositores. “Me he encontrado que aquí ya no hay división a estas alturas, porque la coyuntura es otra, no estamos en un proceso electoral, estamos en un proceso de Nicaragua contra la dictadura», manifestó.

Pero mientras todos estos grupos opositores siguen organizándose, procurando supuestamente la unidad, en las cárceles hay unos 170 presos políticos, con un grave deterioro físico y mental, probablemente esperanzados en que sus compañeros están haciendo algo por liberarlos.

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