El régimen ahora ha anunciado la llegada de modernas unidades de Bus de Tránsito Rápido (BRT) con capacidad para 180 pasajeros, que recorrerán una ruta de 25 kilómetros desde el 7 Sur hasta posiblemente La Garita en Tipitapa. Según los medios oficialistas, estas unidades de fabricación china contarán con carril exclusivo y forman parte del «proceso de modernización del transporte urbano impulsado por el Gobierno Central desde 2021».
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La promesa suena ambiciosa: revolucionar el transporte público capitalino con tecnología de punta y mayor capacidad de pasajeros. Sin embargo, surge la pregunta inevitable: ¿es este anuncio diferente a los demás?
El Patrón de las Promesas Incumplidas
La historia reciente está plagada de anuncios grandilocuentes que nunca se concretaron. El historial del régimen sandinista incluye una larga lista de proyectos «revolucionarios» que quedaron únicamente en discursos y maquetas:
El Gran Canal Interoceánico: Quizás la promesa más emblemática, valorada en 50 mil millones de dólares y anunciada como «la obra del siglo». La conexión interoceánica de 270 kilómetros que ejecutaría la empresa china HKND Group sigue siendo solo una idea en papel, años después de su pomposo anuncio.
La Refinería más Grande de Centroamérica: Otro proyecto multimillonario que prometía transformar la economía nacional, pero que nunca pasó de los planos arquitectónicos.
El Satélite Nicaragüense: El régimen anunció que Nicaragua tendría su propio satélite en órbita, una promesa que se desvaneció sin explicación alguna.
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El Autódromo Nacional: En 2011, tras reunirse con el presidente de la FIA, Ortega prometió un autódromo para acabar con las carreras clandestinas. Más de una década después, las carreras ilegales siguen siendo un problema sin resolver.
Un Contexto de desconfianza ciudadana
Los nicaragüenses han aprendido a recibir estos anuncios con escepticismo. La falta de transparencia en los proyectos de inversión pública, como señalan organizaciones civiles, obstaculiza que se logren avances reales en el desarrollo y bienestar social de los territorios.
La población capitalina, que diariamente enfrenta las deficiencias del transporte público actual, se pregunta si esta vez será diferente o si simplemente se trata de otra promesa electoral más en el extenso catálogo de proyectos fantasma del régimen.
Entre la Esperanza y la Realidad
Mientras el gobierno presenta cifras y fechas tentativas para este nuevo proyecto BRT, los ciudadanos continúan esperando que se materialicen las promesas básicas de infraestructura que afectan su vida cotidiana. El transporte público en Managua sigue siendo deficiente, las carreteras presentan deterioro y muchas comunidades carecen de servicios básicos.
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