Pese a su elevado optimismo por los indicadores de los últimos años, el Banco Central de Nicaragua (BCN) admitió este lunes una serie de riesgos para la economía del país durante 2026.
En una nota sobre las Perspectivas Macroeconómicas 2025-2026 resaltaron que este año el entorno internacional estará marcado por «la incertidumbre», en especial por los «ajustes en políticas arancelarias y conflictos geopolíticos», aunque sin entrar en detalles sobre estos dos últimos aspectos.
También ponen énfasis en otros «riesgos que podrían incidir negativamente sobre la evolución de variables económicas, como el agravamiento de los choques comerciales y los relacionados a eventos climáticos».
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos decidió en diciembre pasado imponer aranceles graduales a las exportaciones del país, luego de una investigación de un año en la que determinaron las graves violaciones a los derechos humanos por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, entre las que se incluyen detenciones arbitrarias, persecución, confiscaciones y explotación laboral infantil, entre otras.
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BCN aumenta estimaciones sobre crecimiento del PIB
Sin embargo, el BCN elevó el rango del crecimiento del Producto Interno Bruto ante las últimas estimaciones que presentaron en octubre de 2025 cuando dijeron que el incremento para este año sería de 4.5 por ciento Ahora lo elevaron a un 5.0 por ciento.
Esta mejora la atribuyen «en los mejores resultados observados en la actividad económica, manteniéndose una tasa de desempleo promedio de entre 3.0 – 3.5 por ciento y ajustándose el rango de proyección de la inflación a 2.5 – 3.0 por ciento (2.0 – 3.0% proyectado en octubre)», es decir que elevaron también la proyección del incremento de los precios en los meses venideros.
Esperan que la inflación se mantenga en ese rango, lo que atribuyen «a la reducción de la inflación internacional, un marco de políticas monetaria y fiscal adecuado y el apoyo de la política cambiaria».
Otros indicadores que mejoraron fueron el superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos hacia un 7.0 – 8.0 por ciento del PIB, frente 5.5 – 6.5% del PIB proyectado en octubre, que justifican «ante la evolución favorable del comercio exterior y de otros flujos externos».
A su vez mencionaron que la «proyección del crecimiento de la actividad económica de 3.5 – 4.5 por ciento, con la expectativa que se mantenga la dinámica positiva sectorial, lo que a su vez permitiría estabilidad en el mercado laboral, manteniéndose una tasa de desempleo baja en un rango de 3.0 – 3.5 por ciento».
Periodista Nicaragua Investiga



































