Más de 8,500 familias denuncian alteraciones a facturas de energía en plena pandemia y recesión económica

Durante el último mes y medio, diversos centros de derechos al consumidor han recibido más de 8,500 denuncias por el aumento en el cobro de los recibos de energía eléctrica en plena pandemia.

Frente a las dificultades económicas producidas por la crisis sanitaria mundial del Covid-19, diversos sectores del país han solicitado que se suspendan los cobros de agua y luz eléctrica, o que al menos se disminuyan las tasas de interés.

A pesar de todas las demandas, el presidente Daniel Ortega continúa sin dar respuesta y Nicaragua sigue siendo el único país de América Latina que no establece medidas para aliviar la crisis económica de sus ciudadanos.

Ante esto, organizaciones como la Red de Jóvenes por el Agua Nicaragua, han lanzado campañas digitales con el propósito de brindar información a las personas para leer correctamente los medidores y ofrecer consejos para ahorrar energía eléctrica.

La Red de Jóvenes comparte que esta iniciativa surgió ya que “hay un mayor consumo y también por el alza de los precios que estábamos viendo que se denunciaba por redes sociales”. Hasta ahora han presenciado un alto número de respuesta de los usuarios ante la iniciativa.

Hay que demandar al Estado y a distribuidoras de energía, dicen expertoss

El ciudadano Donald Gaitán comparte que hasta hace un tiempo pagaban menos de dos mil córdobas por el servicio de luz eléctrica pero el día de hoy han recibido un monto de casi doce mil córdobas.

Gaitán asegura que han emitido reclamos en diversas ocasiones y hasta acudieron a la Corte Suprema de Justicia, pero al final la respuesta siempre fue que la orden “fue emitida correctamente”.

“Nada sirvió, hemos aprendido a vivir con eso, pero estos últimos dos meses es ridículo” asegura el ciudadano.

Ante el elevado número de denuncias de los últimos meses, Defensoría del Consumidor asegura que es “la oportunidad para crear un movimiento social contra los abusos de Disnorte”, por lo que han llamado a la población a sumarse durante los próximos días en una demanda colectiva a nivel nacional.

El propósito de dicha iniciativa es presentar todas las demandas al Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y posteriormente demandar a la empresa distribuidora y al Estado de Nicaragua “por inoperancia”.

Defensoría del Consumidor proyecta llevar el caso a tribunales internacionales tras agotar todas las vías con los entes reguladores.

La Corte Suprema de Justicia no resuelve las denuncias de ciudadanos por los costos altos de la energía. Foto: NICARAGUA INVESTIGA

“Vamos a pedir sanciones contra los funcionarios y autoridades de Disnorte-Dissur y el ente regulador, que se han hecho de la vista gorda y que realmente han propiciado no cumplir con las leyes en Nicaragua con respecto a la defensa de los derechos de los consumidores” asegura Juan Carlos López, de una organización que recibe denuncias de este tipo.

La que contempla la exigencia es que se cancele el contrato que tiene el Estado de Nicaragua con Disnorte-Dissur “para que haya una mejora en el sector eléctrico, ya que hay demasiada corrupción”, agrega López.

Ortega también beneficiado con altos costos de energía

En 2008 el gobierno anunció un “memorando de entendimiento” con la española Unión Fenosa, para que el Estado de Nicaragua adquiera el 16 por ciento de las acciones de la filial de ese consorcio en este país centroamericano.

El ministro de Energía y Minas de ese entonces Emilio Rappacciolli  indicó que “si la distribución (eléctrica, hasta ahora monopolio de Unión Fenosa) anda mal, sólo puede significar mal servicio, puede significar pérdidas en las redes de distribución, puede significar que se paren las plantas de generación por falta de pago, puede significar que no se hagan realidad esas inversiones”.

El gobierno de Daniel Ortega apostaba a la energía renovable pero sin embargo el alto costo en la energía se mantiene en plena pandemia. Foto: NICARAGUA INVESTIGA

Rappacciolli también señaló que Nicaragua dentro de cuatro años iba a generar 400 megavatios adicionales en energía renovable para sustituir su dependencia del petróleo, con el apoyo de inversionistas alemanes, estadounidenses, españoles y fondos propios del gobierno, no obstante los resultados no se han visto doce años después.

«Si los proyectos se desarrollan con éxito, Nicaragua podría contar de aquí el 2012 con más 400 megavatios en recursos renovables, con los que el país reduciría sustancialmente su dependencia del petróleo, con la que actualmente se produce el 70% del un poco más de 500 megavatios promedio que consume diariamente el país», dijo Rappacciolli a medios oficiales de ese entonces.

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