Juventud afectada por crecientes tasas de desempleo en Nicaragua

El desempleo en Nicaragua afecta a todos los sectores.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES) estima que la tasa de desempleo abierto puede aumentar este año entre 7.3% y 9.2%, como consecuencia de la pandemia del COVID-19.

Es decir, que a finales de 2020 habrán más de 238 mil personas desempleadas en Nicaragua.

Para los jóvenes que recién egresan de sus carreras, la situación es preocupante, ya que deben enfrentar esta falta de oportunidades en un mercado laboral cada vez más exigente en cuanto a experiencia.

Grace Báez egresó este año de la carrera de negocios internacionales, su primer objetivo era conseguir un trabajo en el que obtuviera una buena remuneración, pero este se vio obstaculizado.

Comenta que, tras finalizar sus pasantías, estuvo por un mes laborando en la misma empresa. Pero al tercer mes se le notificó que no sería contratada.

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Ante esto, Báez decidió trasladarse a Estados Unidos para trabajar.

Una vez allá, solo pudo laborar durante un mes, ya que inmediatamente inició la pandemia del COVID-19 y decidió regresar a Nicaragua, donde el virus aún no había llegado.

Emprender: una medida de necesidad más que una meta

Si antes la idea de emprender a temprana edad era vista como una decisión personal y de cierto modo un lujo para algunos, hoy en día esta se ha convertido en una necesidad.

La falta de oportunidades laborales dentro de su propio país, y la imposibilidad de viajar a otros países, llevó a Báez a emprender su propio negocio.

“Mi idea de emprender surge más que todo por nuestra familia, como dicen, en los momentos más difíciles nacen las mejores empresas” comparte.

El Sembrador Cuaque es una microempresa dedicada a la venta de cuajadas y crema.

Aprovechando el negocio de su papá, quien es ganadero y tiene su propia finca, Báez está enfocándose en el área de los lácteos.

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Y espera que su negocio familiar llegue “a crecer tanto como las empresas lácteas más grandes de Nicaragua”.

Pero a pesar de dedicarse a su nuevo negocio, Báez continúa a la espera de sacar su título universitario para buscar nuevamente un empleo, y así “tener un salario como licenciada”.

Pues destaca que “iniciar un negocio en estos tiempos es sumamente difícil” y que, aunque tuvieron buena aceptación durante el primer mes de apertura, las ventas han disminuido notablemente.

“Es algo que mata el sueño, te hace como querer darte por vencido, pero solo esperamos enfocarnos bastante en nuestro negocio para que, si algún día Nicaragua se vuelve a encontrar en una situación similar, al menos podamos exportar los productos y que otros países nos compren” asegura.

Plazas laborales condicionadas  

A Mario Torres, estudiante de último año de la carrera de lengua y literatura hispánica, siempre le hizo ilusión la idea de poder dar clases de español a extranjeros, trabajar como traductor o como corrector de textos.

Sin embargo, asegura que la realidad es otra.

“Lo único que consigues, o puedes conseguir, son plazas como docentes porque cuando enseñas tu currículum a las empresas que tienen estas plazas te dicen que tu título no es suficiente, entonces lo único que te queda es trabajar con el Ministerio de Educación”.

Sin experiencia y sin contactos, Torres asegura que es difícil conseguir un empleo formal con la situación actual del país.

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“Primero, no tengo experiencia, y al no tenerla me dan un salario bajo. Segundo, si no tengo un buen conecte me niegan la plaza. Y tercero, para trabajar en algún colegio público necesitas el carnet de militante, porque según ellos, esto asegura que uno como maestro está ‘de acuerdo’ con las políticas del gobierno”.

Toledo laboró durante un par de meses en una academia semi privada, para formar a los jóvenes que desean realizar el examen de admisión en la universidad.

Pero tras la crisis sanitaria, y la baja en los estudiantes para presentar el examen, las plazas fueron reducidas.

Desde entonces, Torres ha tenido que ingeniárselas por su cuenta, y gracias al apoyo de sus vecinas, ahora ofrece sus servicios ayudando a sus hijos a completar las guías escolares y explicándoles los temas que abordan en las aulas de clases.

“Sé que será difícil conseguir trabajo si no es por conecte o teniendo el carnet, pero nada es imposible, meteré papeles en todos lados” comparte.

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