La primera decisión de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela se conoció este martes, 6 de enero, con la designación del nuevo comandante de la guardia presidencial; es decir, la persona que estará al frente de su seguridad personal y que durante la gestión del capturado Nicolás Maduro generó debate por la rapidez en que los militares estadounidenses lo apresaron y sacaron del país suramericano.
El mayor general Gustavo González López será el jefe de la guardia presidencial de Rodríguez, un hombre que ha estado en diferentes instancias de los organismos de seguridad e inteligencia bajo el mando de Maduro y que vuelve a la palestra con este nombramiento.
Este puesto lo desempeñó con Maduro el mayor general Javier Marcano Tábata, pero no se conoce si está entre las víctimas de los bombardeos estadounidenses a Caracas y estados cercanos que ejecutaron fuerzas militares de ese país el pasado 3 de enero y derivaron en la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, a quienes ayer presentaron en una audiencia en una corte federal de Nueva York, donde ambos se declararon inocentes.
Sandinistas reciben orden de «denunciar» a todo aquel que esté a favor del derrocamiento de Maduro
Jefe del Sebin en momentos de dura represión
González López estuvo en dos momentos al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin); la primera vez entre 2014 y 2018, años de dura represión contra la disidencia política en Venezuela por órdenes de Nicolás Maduro, en los que este militar tuvo acciones claves para apresar a disidentes, opositores y los que cuestionaran al caído líder chavista.
En 2019, cuando un grupo de militares lideró un intento de sublevación y el opositor Leopoldo López evadió su casa por cárcel, a González López lo volvieron a nombrar al frente del Sebin, una vez que el jefe de la policía política de ese momento, Manuel Cristopher Figuera se puso de lado del entonces reconocido como presidente interino y de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó.
Chavismo ordena capturar a quienes apoyaron la intervención de EEUU en Venezuela
El caso de Fernando Albán
Cuando ejerció por primera vez al frente de este organismo se produjo la muerte bajo custodia del Estado del exconcejal opositor y del partido Primero Justicia, Fernando Albán, en una de las principales sedes de la institución en Caracas. La oposición lo calificó como un asesinato, mientras que el chavismo, con Tarek William Saab como fiscal, lo señaló de un supuesto suicidio. Su deceso ocurrió el 8 de octubre de 2018, tres días después de que lo arrestaran a su regreso al país tras participar junto al entonces líder de su partido, Julio Borges, en actividades en torno a la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Tras esta muerte, a González López lo relevaron en el Sebin, pero luego de lo ocurrido con Juan Guaidó y Leopoldo López volvió al cargo hasta 2024. No obstante, con la llegada de Diosdado Cabello al Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, en agosto dde 2024, una de sus primeras decisiones fue relevarlo de ese puesto para poner a un hombre de confianza, Alexis Rodríguez Cabello.
González López fue uno de los primeros sancionados por Estados Unidos por violaciones a los derechos humanos. No lo hicieron ni Donald Trump ni Joe Biden; fue Barack Obama quien en el año 2014 emitió medidas en contra del militar.
Fue ministro y tiene sanciones de EEUU, UE, Reino Unido y Canadá
Maduro, tras esas sanciones, lo designó como ministro de Interiores, Justicia y Paz, al sacarlo del Sebin y ponerlo al frente de la administración del aparato de seguridad civil del Estado, aunque fue en un corto periodo, entre los años 2015 y 2016. Anteriormente, en 2013, fue el comandante de la llamada Milicia Nacional Bolivariana, un componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a la que Maduro quiso convocar a millones de civiles para que lo defendieran ante un eventual ataque estadounidense contra el territorio venezolano.
Otros países que han emitido sanciones en su contra son Canadá y Suiza, también por graves violaciones a los derechos humanos.
El mayor general es una ficha de confianza de la ahora presidenta encargada de Venezuela, quien en octubre de 2024 lo nombró como Intendente de Asuntos Estratégicos y Control de Producción de Petróleos de Venezuela, un cargo que se creó justo para su medida al estar ella al frente del Ministerio de Hidrocarburos y controlar la principal industria estatal del país.
«Como director general del Sebin, es responsable de graves violaciones de derechos humanos, incluidas detenciones arbitrarias, tratos inhumanos y degradantes, tortura y represión de la sociedad civil y la oposición democrática en Venezuela», dice un texto de las sanciones en su contra por parte del gobierno de Bélgica.
También las tiene de la Unión Europea y de Reino Unido por sus implicaciones en la represión hacia los adversarios del chavismo, una lista que hasta la fecha alcanza a 806 presas y presos políticos, según la más reciente actualización de la ONG venezolana Foro Penal.
Periodista Nicaragua Investiga



































