El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, recibió al presidente electo de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, a quien las autoridades electorales del país centroamericano declararon como ganador en diciembre pasado, tras un proceso comicial lleno de retrasos y tensiones.
En una declaración oficial del Departamento de Estado dijeron que ambos discutieron sobre las relaciones entre los dos países y el compromiso de Asfura por ayudar en la «estabilidad» de Venezuela, esto después de que Estados Unidos bombardeó Caracas y ciudades aledañas a la capital del país suramericano el 3 de enero, capturó a Nicolás Maduro, su esposa Cilia Flores y anunció que se mantendrán al frente de la nación con las reservas de petróleo más grandes del mundo mientras se logra una transición.
«El secretario Rubio recibió con beneplácito el compromiso del presidente electo Asfura de profundizar la asociación entre Estados Unidos y Honduras y de avanzar en prioridades comunes en nuestra región, incluidas las iniciativas regionales en curso para promover la estabilidad en Venezuela», dijo la institución estadounidense.
Dictadura reconoce al presidente electo de Honduras, Nasry Asfura
El apoyo de Trump a Asfura
Asfura, antes de las elecciones, recibió el apoyo del presidente estadounidende Donald Trump, quien llamó a los hondureños a votar por él y amenazó con que no hacerlo conllevaría a medidas en contra de ese país.
Su triunfo se declaró en medio de acusaciones de fraude e irregularidades por parte de los otros dos candidatos en disputa, la oficialista del partido gobernante LIBRE, Rixi Moncada, y el opositor del Partido Liberal, Salvador Nasralla.
Sin embargo, la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) declaró su respaldo a los anuncios del Consejo Nacional Electoral hondureño al decir que los retrasos y denuncias no fueron significativos ni interfirieron en los resultados oficiales que dieron la victoria a Asfura por un estrecho margen sobre Nasralla.
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo conversó con Asfura, dos días después de su proclamación como vencedor, lo que cuestionaron los opositores nicaragüenses en el exilio por el tono condescendiente del mandatario electo.
Qué le pidió Rubio a Asfura
El Departamento de Estado agregó que Rubio y el presidente electo también «conversaron sobre la importancia de luchar contra la delincuencia transnacional, fortalecer la seguridad regional, atraer nuevas oportunidades de inversión y poner fin a la inmigración ilegal. El secretario (Rubio) subrayó la importancia de continuar la cooperación en materia de seguridad, que incluye mantener el tratado bilateral de extradición y ampliar el intercambio de información».
Asfura asumirá al poder a finales de este mes, en un traspaso de mando de manos de Xiomara Castro, quien tras el triunfo del conservador anunció que respetaría la voluntad popular de los hondureños y encaminaría la transición.
Su salida del poder, la captura de Nicolás Maduro y la derrota de Ralph Gonsalves en San Vicente y Las Granadinas deja al régimen sandinista sin importantes aliados políticos en la región, ahora también presionado por Estados Unidos que exigió la liberación de los presos políticos la semana anterior al calificar al régimen como «una dictadura dinástica».
Periodista Nicaragua Investiga



































