La muerte del narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, provocó una reacción del Cartel Jalisco Nueva Generación que ha dejado más de 16 víctimas solo en Jalisco donde tenía la base uno de los grupos más violentos del país norteamericano.
Su muerte en un municipio de esta región a manos de las fuerzas de seguridad desató la violencia generalizada de los miembros del cartel que incendiaron vehículos, bloquearon carreteras, atacaron comercios, bancos y dejó escenas de pánico en el aeropuerto de Guadalajara, pese a que allí había resguardo de las autoridades militares y policiales.
El gobernador de ese estado, Pedro Lemus Navarro, informó que se activó el llamado “código rojo” para coordinar las labores de seguridad. Entre las medidas que se tomaron están la suspensión de las clases en todos los sistemas este lunes, 23 de febrero, asi como la circulación del transporte público que retomará sus operaciones en las próximas horas, aunque mantendrá las labores en las instituciones públicas de la región.
En un balance de los hechos dijeron que había 25 personas detenidas, 11 por participar en hechos violentos y 14 por saqueos y actos de rapiña.
Aerolíneas dejan de operar en Puerto Vallarta
Las aerolíneas nacionales e internacionales decidieron suspender sus vuelos hacia y desde la ciudad turística de Puerto Vallarta, donde el aeropuerto está bajo la seguridad de la Guardia Nacional y Defensa.
Reportaron daños a 18 “bancos del bienestar” en varios municipios y saqueos o daños a 69 tiendas de conveniencia OXXO. Reiteraron que el aeropuerto de Guadalajara operaba con normalidad pese a la violencia desatada. En esta ciudad hubo tres personas heridas de bala, aunque no se informó cómo sufrieron sus lesiones.
El Mencho fue cofundador del Cartel Jalisco Nueva Generación, grupo criminal al que Estados Unidos designó como una organización terrorista el año pasado y en su captura y muerte colaboró con inteligencia, según las autoridades mexicanas.
La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, contraria a este tipo de operativos se vio forzada por las presiones del presidente estadounidense Donald Trump a actuar frontalmente contra los carteles de la droga de su país. La Casa Blanca ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por la captura del narcotraficante, acostumbrado a sembrar el terror en la población civil y contra grupos rivales. Era en efecto un “objetivo prioritario” de la administración estadounidense que saludó el operativo en el que falleció este 22 de febrero.
Más de 200 bloqueos en diversos estados
Aunque la violencia fue más fuerte en Jalisco, medios mexicanos reportaron bloqueos de carreteras e incendios de vehículos en Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
Agencias internacionales como Associated Press mencionaron que había 14 víctimas de la violencia, entre ellas siete miembros de la Guardia Nacional en estados como Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
“Mi reconocimiento al Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Fuerzas Armadas y Gabinete de Seguridad. Trabajamos todos los días por la paz, la seguridad, la justicia y el bienestar de México”, expresó la presidenta mexicana sobre el operativo en sus redes sociales sin dar más detalles sobre cómo llegaron al municipio donde se escondía el narcotraficante abatido.
Periodista Nicaragua Investiga



































