Chile y España recuerdan el último discurso de Allende en la ONU

El espíritu de Salvador Allende, el presidente chileno depuesto por el golpe militar de Augusto Pinochet, volvió a reverberar este miércoles en Nueva York, donde los mandatarios de Chile y España recordaron el discurso que dio hace cincuenta años en la Asamblea General de la ONU.

«Vengo de Chile, un país pequeño, pero donde hoy cualquier ciudadano es libre de expresarse como mejor preferir, de irrestricta tolerancia cultural, religiosa e ideológica, donde la discriminación racial no tiene cabida» empezaba entonces Allende su discurso el 4 de diciembre de 1972 .

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, le dijo al gobernante chileno, Gabriel Boric, que ese «memorable arranque parece interpelar al Chile que hoy».

Cuba dispuesta a recomponer relaciones con EEUU pese a las «profundas diferencias»

Se trata de un discurso que Boric reconoció haber leído para escribir el suyo, en el que el martes hizo un alegato a favor de la democracia.

«Me rebelo frente al abismo que algunos pretenden cavar ante la legítima diversidad de opiniones. Y desde Chile, declaramos nuestra voluntad de ser constructores de puentes ante esas brechas que nos impiden encontrarnos como sociedades diversas», dijo el joven mandatario en el mismo foro.

Boric dijo que el discurso de Allende «reverbera hasta el día de hoy», así como su «legado y una consecuencia que trasciende épocas». Para él, uno de los motivos por los que sigue siendo tan grabado es porque su proyecto era «profundamente democrático».

«Los quiero invitar a que tratemos de imaginarnos el momento en que Salvador Allende da ese discurso, tratado de ponerme ahí, ese 4 de diciembre de 1972», reconoció el izquierdista.

Para Sánchez, el mundo actual no es tan distinto al de 1972, cuando habló Allende en la ONU: aquel año se celebró la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, el primer intento de sensibilizar al planeta sobre la amenaza del cambio climático, y empezaba una década en la que el mundo se iba a enfrentar a tensiones sociales y económicas provocadas por guerras y crisis energéticas con enorme impacto en los precios.

Como «líderes progresistas debemos encabezar la marcha hacia el futuro sobre la base de los principios de igualdad, libertad y justicia social», dijo Sánchez, quien registró que la revolución tecnológica, la transición energética y la digitalización coinciden con «una ofensiva de movimientos reaccionarios a escala mundial que viven de alimentar el miedo y la incertidumbre entre nuestras sociedades».

No hay nada más corrosivo para la democracia, dijo, que «la sospecha de que la ciudadanía elige cada cuatro años a quien gobierna, pero no a quien realmente manda; a quien, en la sombra, controla los recursos del poder».

Ucrania anuncia liberación de 215 prisioneros de guerra en intercambio con Rusia

«Nuestro desafío es garantizar que todos los países puedan crecer y prosperar desde esa misma soberanía, y hacerlo a la vez sobre un modelo económico climático sostenible», instó Sánchez, que piensa que son las «fuerzas progresistas» las que deben liderar los avances ante la posición de las fuerzas conservadoras para las que «ningún cambio es aceptable».

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

Suscribite ahora mismo y recibí gratis nuestras noticias recientes.