«Me dijeron que tenía los pulmones de un señor de 60 años»: joven que lucha contra el COVID19

Karla Yaritza Gamez es una joven nicaragüense de 27 años de edad que se infectó por COVID19. Su batalla contra el virus la lleva desde su casa y no en un hospital. Tiene hoy siete días de tratamiento bajo la supervisión de un médico que la orienta vía telefónica.

Yaritza comenzó a sentir dolores de cabeza, fiebre, dolor en el cuerpo y decaimiento. Supuso que se trataba de una gripe común, pero empezó a sospechar de Covid-19 por los síntomas que experimentó al sexto día, cuando comía una fruta y no le sintió ningún sabor.

Poco después se dispuso a limpiar su casa y no sintió el olor del cloro que usaba para desinfectar. Ya había leído en alguna parte que el coronavirus hace perder el sentido del gusto y el olfato, así que se empezó a tener la duda sobre lo que realmente le pasaba.

La joven se presenta de manera normal a su negocio al octavo día, pero a las 11 de la mañana sufre un bajón de presión.

“Me sentí mareada, débil, con ganas de vomitar, no tenía fuerzas ni para caminar”, recuerda Gamez.

Yaritza llamó inmediatamente a su esposo quien la lleva a una clínica privada para que le realizaran una radiografía; y luego se van donde un internista a quien le cuenta todos los síntomas que había experimentado. El médico al ver la placa de los pulmones “me confirmó que era COVID19”, nos cuenta la joven.

El médico le preguntó si padecía de algún problema pulmonar previo porque la placa de Yaritza reflejaba los pulmones de un señor de 60 años, le dijo el especialista.

El doctor dijo a Karla Yaritza que sus pulmones parecían los de un señor de 60 años. Foto: Cortesía

Esa misma noche se descompensó y se fue de urgencias al Hospital Vivian Pellas donde le confirman el diagnóstico; “neumonía por coronavirus asociado al SARS”.

Tratamiento desde su casa

Gamez pasó seis horas internada en el Hospital Vivian Pellas. Le dan de alta y decide regresar a casa para tener una atención exclusiva y alejarse de otros contagiados. Desde ahí cumple con un tratamiento al pie de la letra y ha mostrado mejoría después de siete días.

Cuando ella llegó a su casa lo primero que hizo fue ir directamente a su cuarto. Su mamá y su esposo compraron equipos de protección y se pusieron de acuerdo sobre “el vaso y el plato y el cubierto que iba a ser para mí, el baño del cuarto solo para mí”, detalla la joven. Después su mamá y su esposo realizaron una limpieza profunda en su casa con alcohol y cloro para desinfectar y eliminar vestigios del virus.

Ahora la joven toma varias medicinas para hacerle frente al virus, varias de ellas recomendadas por el protocolo del Minsa, pero otras por instrucciones de su médico.

Diagnóstico médico de Karla Yaritza indica Covid.19. Foto: Cortesía para NI

“Me tomo una aspirina diario que eso es lo que evita que se hagan trombos en la sangre, también me tomo un antiviral que se llama Gabirol por la mañana y por la noche (…) Mucosolvan para la tos y expectorante de los pulmones que lo tomo día y noche”, detalla Gamez, y añade que ha toma tres veces al día un té compuesto de eucalipto con jengibre, manzanilla y canela.

El apoyo moral: una fuente de energía para seguir adelante

Karla Yaritza comprendió que la buena actitud es importante para enfrentar el Covid-19. Foto: cortesía para NI

Ella comenta los primeros días pasó triste en su casa, pero al tercer amanecer “me puse a leer en Internet y leí que la tristeza, la depresión y todo eso debilita el sistema inmunológico y yo dije no; tengo que echarle ganas por mis dos niños más que todo”, dice Gamez.

Yaritza comenzó a recibir palabras de aliento de su familia y de sus amigos, incluso, su suegra se ofreció a cuidar de sus dos hijos para evitar que fueran contagiados y eso fue un alivio para ella porque su mayor preocupación era que los niños se enfermaran también. Además, el apoyo emocional de su esposo le ha servido de mucho.

Yaritza Gamez revela que se ha propuesto bañarse muy temprano para despertar sus ánimos y evita pasar encerrada en su cuarto. De vez en cuando se va a su jardín a ver sus plantas. Además, pone música Jazz en su casa pues, según ella, la relaja mucho y le hace olvidar la dura batalla que está librando.

  • Foto principal: Karla Yaritza en sus horas interna en el Hospital Vivian Pellas/ Cortesía 

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