Organismos advierten que niñas y adolescentes se ven vulneradas por confinamientos por el COVID19

Jorge Mendoza, Director Ejecutivo del Foro de Educación y Coordinador de Codeni, explica que la situación de la niñez se ha agudizado durante los dos últimos años.

Primeramente, por “la violación de derechos humanos que se produjo a nivel nacional con la crisis sociopolítica” y luego, sin haberse resuelto esas vulnerabilidades, con la nueva situación por el COVID-19.

Las niñas y adolescentes están expuestas a nuevos riesgos durante el confinamiento por la pandemia, relacionadas con la violencia intrafamiliar y la violencia sexual. Aunque en Nicaragua no hay una cuarentena decretada oficialmente, muchas niñas, niños y adolescentes no son enviados a clase por decisión de sus familias, como una medida para protegerlos del Covid-19.

Sin embargo, las casas, el lugar de refugio y de seguridad, representan hasta el 70% de los espacios donde ocurren los abusos sexuales, comenta Mendoza.

Jorge Mendoza
Jorge Mendoza, Vocero de CODENI. Foto: NI

Pero desde tiempo atrás ya existía una situación “dramática y compleja” para la niñez nicaragüense, sobre todo en las áreas rurales y la Costa Caribe.

“Antes del 2018 teníamos en Nicaragua una cantidad de más de 500 mil niños que se encontraban fuera del sistema escolar, nos encontrábamos con niveles de violencia intrafamiliar y abuso sexual” indica el coordinador de Codeni, y además destaca que estos datos superaban al resto de países centroamericanos.

Leyes que no se aplican

El último boletín mensual publicado por el Instituto de Medicina Legal en noviembre de 2019 establece que 221 niñas entre 0-17 años fueron víctimas de abuso sexual.

“Siempre se había dicho que Nicaragua tenía los mejores marcos normativos para la vigencia de los derechos humanos, para la niñez y la adolescencia” puntualiza Mendoza, pero que estos “solo son poesía o discurso bonito”.

El país cuenta con un código de la niñez y la adolescencia, políticas de primera infancia y leyes que sancionan el abuso sexual, pero en la práctica no son implementadas.

Movimientos feministas de Nicaragua denunciaron el pasado 14 de mayo que varios reos condenados por violencia contra las mujeres, ataques sexuales, femicidios e incluso abusos contra menores, fueron liberados sin cumplir sus sentencias.

Tras esta liberación, Maryce Mejía, miembro de la Red de Mujeres Contra la Violencia, asegura que “las niñas y también sus madres reviven ese trauma al darse cuenta que su agresor y abusador anda en las calles”.

Durante este año el gobierno de Nicaragua ha rehabilitado al menos 10 Comisarías de la Mujer Niñez y Adolescencia, a lo que Mejía califica como una estrategia de falsa protección.

“No hay un Estado que se preocupe específicamente por las necesidades de las niñas, están en modo supervivencia en ese Estado que no cumple su papel de protector” agrega la activista.

Foto principal: Nicaragua Investiga

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