Nicaragua entre países beneficiados con programa que donará respiradores artificiales

La escasez de respiradores puede ser devastadora en los puntos críticos del COVID-19, un problema al que la gran mayoría de países se ha enfrentado, pero que tiene mayor impacto en aquellos con un sistema de salud decadente.

Para compensar esta escasez, un grupo de voluntarios están trabajando para proporcionar respiradores manuales que posteriormente serán donados a hospitales en cuatro países con poco acceso a los mismos: Nicaragua, Nigeria, Haití e Indonesia.

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La iniciativa es del grupo llamado «Proyecto Ventilador» (Ventilator Project), que en cooperación con varias agencias humanitarias de Rhode Island, Estados Unidos, incluida la Universidad de Rhode Island, están produciendo cientos de mini-respiradores.

«Inmediatamente pensamos conectarnos con el gobierno de Indonesia para ver si se necesitaba ayuda. Y estamos encantados con esta asociación. Y ahora estamos en el proceso de enviar 140 ventiladores a Papua», dijo, Peter Snyder, de la Universidad de Rhode Island y miembro del proyecto.

En el caso de Nicaragua, según la página web del proyecto, están trabajando por enviar 12 respiradores y el costo para modificarlos y enviarlos es de 1.390 dólares, y la coordinación se realiza por medio del Ingenio San Antonio, ubicado en Chichigalpa a 122 kilómetros de Managua.

Según explicó Snyder a la Voz de América, estos ventiladores en realidad se modifican de los auxiliares de respiración personal, las máquinas CPAP y BiPAP que a menudo usan los pacientes con apnea del sueño. Fueron donados por estadounidenses en varios estados.

«Lo que dijimos fue, ok, tenemos 650 sistemas, combinémoslos con todo lo que un médico necesitaría y luego busquemos médicos. Y en el caso de Indonesia, pudimos contactarnos con el Ministerio de Salud de Indonesia, así como con el gobierno de Papúa a través de la Universidad de Rhode Island, que tiene asociaciones con ambas organizaciones», agregó Snyder.

Alumnos de la Rhode Island limpian los equipos CPAP y BiPAP que luego son modificados como respiradores para enviarse a países donde son necesitados | Foto: Universidad de Rhode Island.

Aclaró además que cada modificación de la máquina CPAP o BiPAP para transformarla en un mini respirador utiliza piezas que cuestan alrededor de 120 dólares.

«A finales de febrero recuerdo haber visto que muchos estados estaban comenzando a prepararse a medida que entraba (la pandemia), y se informó muy ampliamente que había una escasez de ventiladores y que incluso si los estados pudieran ordenar y pagar todos estos ventiladores, no podrían fabricarse, no llegarían a tiempo. Y de repente, me pareció muy familiar ver esta infraestructura crítica en este caso para tratar a los pacientes y darse cuenta de que no iba a estar disponible en algunos lugares», dijo Alex Horenstein, fundador del Proyecto Ventilador a la VOA.

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Desde la campaña inicial, solo 650 de las 850 máquinas donadas todavía estaban en condiciones de modificarse. El Proyecto Ventilador se puso a trabajar y los modificó para ayudar a los países que los necesitaban. Si bien los casos de coronavirus han aumentado en las últimas semanas en muchos estados de EE.UU., en Rhode Island sigue estando bajo control.

Con menos demanda de ventiladores en los hospitales locales, el Proyecto Ventilador buscó en otros lugares. Se eligió Indonesia, específicamente la provincia de Papúa, porque la Universidad de Rhode Island ha mantenido asociaciones continuas con el gobierno local.

«La Universidad de Rhode Island ha tenido una larga relación con Indonesia. Tenemos una gran cantidad de investigaciones con las que nos hemos comprometido en todo el país, incluido Papúa, pero no se limita solo al estado de Papua, principalmente en el área de gestión de la pesca», contó Peter Snyder, a la VOA.

Algunos estudiantes indonesios de Papúa que estudiaban en la universidad estaban encantados de que estos mini respiradores se dirigieran a su provincia de origen.

«Los casos de coronavirus en Papúa están aumentando. Por lo tanto, es bueno que los envíen allí», dijo Golda Wihyawari, estudiante de la Universidad de Rhode Island y originaria de esa zona. También, Marike Tenawe, otra estudiante indonesia de la Universidad de Rhode Island, dijo estar feliz. «Estoy contenta de que la asistencia provenga de nuestra escuela», aseguró a la Voz de América.

El Proyecto Ventilador no quiere detenerse allí. Están recolectando dinero a través del sitio de recaudación de fondos, GoFundMe, para recolectar y modificar más mini respiradores para distribuirlos a otros países donde tales dispositivos tienen una escasez extrema.

 

 

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