«Viper», testigo clave de la fiscalía sentenciado a 69 años

En sus muchos testimonios incriminó a Félix Maradiaga y a Luciano García en actos criminales

Cristhian Josué Mendoza, conocido  como «El Víper», fue sentenciado este viernes a 69 años de prisión por los delitos de asesinato, terrorismo, crimen organizado, secuestro y robo.

El Víper, quien asegura que estuvo atrincherado en la UPOLI durante el inicio de las protestas, testificó que Pío Arellano era el encargado de supuestamente llevar armas a esa universidad, y que los que tenían contacto directo con él y les financiaban eran Félix Maradiaga y Luciano García. El primero Director del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas y el segundo, Director del Instituto Para la Democracia IPADE.

 

 

Para la Fiscalía «El Víper» es testigo clave en su historia de que el levantamiento popular tuvo su origen en un golpe de Estado. Tanta es la preferencia que la justicia orteguista tiene con este testigo, que se presenta a los juicios sin vestimenta de reo, sin esposas, sin el gran despliegue policial con el que se presenta a los otros presos y además hasta le facilitan micrófono para que hable y diga todo lo que quiera durante las audiencias, algo que no ocurre durante los juicios de los presos políticos.

La sentencia de «Víper» podría ser una estrategia para no generar más sospechas de las que ya existen, sin embargo hace falta ver si la condena se cumplirá, ya que en el pasado otros reos en iguales circunstancias que él han sido liberados al poco tiempo  con artilugios legales, como fue el caso de William Hurtado, asesino del ex amigo de Daniel Ortega, Carlos Guadamuz.

El juez  consideró a «Víper» culpable del asesinato del joven Keller Pérez Duarte, cuyo cuerpo apareció con señales de tortura en la Cuesta El Plomo,  delito por el cual le impuso 27 años de prisión, otros 26 años le dictó por terrorismo, 6 más por crimen organizado, 5 por robo agravado, 2 por secuestro y 3 por posesión de drogas.

 

Los ex atrincherados de la UPOLI acusaron hace meses al «Víper» de ser un infiltrado de la Juventud Sandinista, que llegó una vez iniciadas las protestas ofreciendo su ayud, para tramar un plan que le fue orientado por sus jefes. De hecho, hasta hace unos meses éste estaba emplanillado como trabajador del Estado, específicamente en el Ministerio de Transporte.

La Fiscalía se basa en el testimonio de este reo para inculpar por terrorismo a Maradiaga y García, quienes según el portal orteguista 19 Digital «se encuentran prófugos de la justicia».

 

Foto principal: Redes 

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