Nicaragua no registró casos de autismo en 2021. Esto dicen expertos

2019 fue el último año que las autoridades sanitarias nicaragüenses informaron de 246 casos de pacientes con autismo. No obstante, representó un porcentaje mínimo en comparación a 2018

En dos años de pandemia por el COVID-19, el Ministerio de Salud no informó sobre casos nuevos de pacientes con espectro autista, un grupo de afecciones diversas que se caracterizan por algún grado de dificultad en la interacción social y la comunicación, así como dificultad para pasar de una actividad a otra, gran atención a los detalles y reacciones poco habituales a las sensaciones.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada 160 niños padecen autismo por causas relacionadas a la genética y ambientales. 2019 fue el último año que las autoridades sanitarias nicaragüenses informaron de 246 casos de pacientes con autismo.

No obstante, representó un porcentaje mínimo en comparación a 2018 cuando el Minsa contabilizó 1,023 pacientes con autismo, siendo la décima enfermedad crónica que más aquejaba a los nicaragüenses. Pero, ¿qué pasó con los registros por este espectro en 2020 y 2021?

Enfermedades psicológicas aumentaron el doble en Nicaragua durante el 2021

Según un médico del sistema de salud público, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, el Minsa no continúa registrando casos de autismo debido a que al mostrar «las cifras de más diagnósticos deja en evidencia un problema de salud que va en crecimiento, es decir, existe un número alto de pacientes con el espectro autista y un déficit en la atención en el sistema de salud».

«Entre más enfermedades hay más posibilidades de buscar ayuda y el Ministerio de Salud no tiene la capacidad de ofrecerla. Igual que el COVID-19, que supuestamente se muere uno semanal, el cual es un registro ilógico porque en ningún país del mundo se muere una persona cada día, se pueden morir 2, 3, 4, o incluso ninguno en una semana, pero mantener uno diario no es creíble», manifestó el médico

A su juicio, presentar las cifras reales de enfermedades mentales y la baja asistencia de pacientes debido a «la poca capacidad médica», significa «un serio problema» para el sistema de salud, el cual las autoridades sanitarias no están dispuestas a enfrentar en medio de las críticas políticas que reciben por la excesiva propaganda a favor del régimen sandinista.

Por su parte, el doctor José Antonio Delgado explicó que la salud mental aún «no es una prioridad» en medio de pandemia, así como la salud visual, debido a que «somos un país de pocos recursos, los cuales principalmente son dirigidos a la salud de maternidad infantil».

«No es que existan enfermedades más importantes, es que las enfermedades de orden mental requieren de una preparación especial. Nicaragua desde hace 50 años necesita de atención psicológica intensiva en la población (…) 10 años de guerra, 16 años de transición y ahora lo que estamos viviendo; entonces el área de salud mental debería ser una prioridad en nuestro país», dijo Delgado.

No hay médicos especialistas que diagnostiquen el autismo, dice la madre

Así lo confirmó «Guissel», cuya identidad la hemos guardado a petición suya, al narrar la desalentadora situación médica que ha vivido con su hija de seis años, quien fue diagnosticada con autismo desde los 20 meses de vida.

Algunos de los comportamiento que la niña presentó fueron no hablar, hacer uso constante de señas para comunicarse, se saboreaba las hebras del pelo, saboreaba objetos metálicos, caía con facilidad por la debilidad en sus huesos y tuvo muchas dificultades para comer.

Aunque ha acudido a diferentes centros hospitalarios en busca de tratamientos para su hija, relata que la peor experiencia se la ha llevado en hospitales privados. No obstante, queda claro que el sistema de salud público carece de especialistas para la atención de niños y niñas con autismo.

Más de 14 mil nicaragüenses diagnosticados con cálculos en la vesícula en 2021

Debido a que ningún hospital cumplía con los requisitos de atención al espectro autista, decidió acudir a un grupo de ayuda donde la niña mantuvo terapias durante mucho tiempo.

«La niña tiene un problema sensorial, ella es muy sensible a los sonidos, incluso a algunas textura, hasta para lavarse los dientes; eso le va a perjudicar por mucho tiempo. Cuando se me ha enfermado, la llevo a su seguro y me la han tratado súper mal, no son empáticos», dijo la joven madre.

A pesar de las múltiples dificultades que atraviesan los pacientes con autismo para acceder a la salud pública en el país, Delgado dejó en claro que el autismo no es una de las enfermedades peor atendidas por el sistema de salud, ya que existen otras aún más vulnerables como el síndrome de down, parálisis cerebral infantil, el mutismo selectivo, entre otras.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

Suscribite ahora mismo y recibí gratis nuestras noticias recientes.