El Ministerio de Asuntos Exteriores de España decidió expulsar al embajador de Nicaragua y al número dos de la delegación diplomática en las últimas horas, en un acto de reciprocidad por la misma medida que tomó el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según informó el diario El País de España, la decisión afecta al embajador Maurizio Carlo Gelli y su número dos, esto después de que el domingo Managua ordenó expulsar al embajador español Sergio Farré Salvá, quien había sido aceptado en el cargo por la dictadura en diciembre pasado después de recibir sus cartas credenciales y oficializarlo en la Gaceta número 2 del pasado 7 de enero.
«El Gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua», dijeron fuentes del Ministerio español a agencias de noticias.
Ya en el año 2021, el régimen acusó a España de injerencia interna tras las elecciones presidenciales en las que Ortega volvió a «ganar» un nuevo mandato, ahora con Murillo como vicepresidenta. En ese momento, el país europeo llamó a consultas a su embajadora, María del Mar Fernández-Palacios, a la que Managua impidió volver al territorio nicaragüense.
Sin embargo, en 2023 volvieron a nombrar embajadores. Gelli tiene un pasado controvertido al ser hijo de un reconocido mafioso de italiano. Nicaragua lo nacionalizó en el año 2009, ya con Ortega en el poder. De inmediato lo designaron a cargos diplomáticos que comenzaron en Uruguay, donde fue embajador desde 2013; en 2017 asumió como embajador en Canadá y posteriormente en España. En septiembre de 2025 presentó sus cartas credenciales al presidente francés Emmanuel Macron para asumir la embajada en Francia.
Por qué expulsaron al embajador de España
Aunque no hay información sobre el motivo de la expulsión de Ferré Salvá de Nicaragua, la publicación que hizo El País de España sobre las condiciones de encarcelamiento de Bayardo Arce hace presumir que esto disgustó a la dictadura.
Arce, quien fue uno de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional, era uno de los más estrechos colaboradores de Ortega, pero cayó en desgracia el año pasado cuando lo detuvieron a él y un importante grupo de funcionarios que había designado para su propio beneficio.
La dictadura ordenó encarcelarlo en la famosa cárcel «La Modelo», donde según informó su familia al diario español, lo mantienen en aislamiento pese al deterioro de su salud y la pérdida de peso.
Además, la semana pasada medios independientes como La Prensa informaron que la esposa y el cuñado del otrora guerrillero, Amelia Ybarra Rojas y Amilcar Ybarra Rojas, respectivamente, huyeron a Costa Rica al derribar el cerco policial en su contra desde la detención de Arce.
Periodista Nicaragua Investiga



































