La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) demandó la liberación de las personas presas políticas que mantiene el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
En un comunicado de prensa el organismo citó cifras de organizaciones no gubernamentales que dan cuenta de que aún permanecen encarceladas 62 personas en el país centroamericano por razones políticas.
Su exigencia la hicieron el mismo día que se cumplieron tres años desde que la dictadura expulsó y desnacionalizó a 222 presos políticos que mantiene privados de libertad, en una acción que comenzó a mostrar la política de apatridia de la dictadura que hasta 2024 ha hecho lo mismo con otros 200 nicaragüenses.
«La situación de derechos humanos en Nicaragua constituye uno de los casos más graves observados en la región. Como ha sido documentado por la CIDH, se ha consolidado un régimen autoritario basado en el control, vigilancia y represión en contra de cualquier persona percibida como opositora, incluso vinculadas al propio régimen, y que va más allá de las fronteras del país», aseguró la Comisión.
CIDH sigue de cerca violaciones en Nicaragua
Mencionaron que a través del Mecanismo de Seguimiento a la Situación de Nicaragua (Meseni) han constatado la detención de unas 60 personas por celebrar la caída de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Venezuela, acciones que condenaron por ser contrarias al derecho internacional.
«En particular, preocupa la situación de las personas mayores privadas de libertad, así como las personas líderes indígenas, mujeres, activistas y otras que son beneficiarias de medidas cautelares o provisionales otorgadas por los órganos del Sistema Interamericano», añadieron.
Ortega se vende como pacificador pero olvida la represión y muertes que dejó el 2018
Las mentiras de Ortega
La semana anterior se aprobó una resolución en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que condenó la actuación de la dictadura contra la población civil del país, al tiempo que los emplazaron a iniciar una apertura democrática. La CIDH enumeró los atropellos y violaciones a los derechos humanos de 2025, además de citar su informe sobre la realidad que viven las poblaciones indígenas y afroamericanas de la Costa Caribe nicaragüense.
«La CIDH exhorta al Estado de Nicaragua a cesar de inmediato las violaciones a los derechos humanos y a liberar sin demora a todas las personas que se encuentran privadas de la libertad por razones políticas. Asimismo, hace un llamado a la comunidad internacional a exigir el fin de la represión y a adoptar medidas concretas orientadas al restablecimiento de la democracia y el Estado de derecho en Nicaragua», agregó la institución.
Este lunes, la dictadura entregó la medalla «Cardenal Miguel y Bravo» al exvicepresidente del país, Jaime Morales, en un acto donde Daniel Ortega se vendió como un pacificador ante las protestas de 2018, lo que constituyó el punto de partida para afianzar su régimen autoritario de la mano con su esposa y codictadora, Rosario Murillo.
Desde entonces han expulsado a cientos de nicaragüenses, confiscado universidades, bienes de personas, congregaciones religiosas, desnacionalizado a más de 400 compatriotas, además de impulsar una reforma constitucional que los atornilla en el poder al supeditar al Legislativo y la Corte Suprema de Justicia a los deseos de El Carmen.
Periodista Nicaragua Investiga



































