Edwin Suárez, conocido como «El Gato sandinista» y uno de los tantos «tiktokers» emplanillados por la dictadura para servir como agentes de propaganda en el espacio digital, no solo borró el video que causó controversias este miércoles y en el que llama a atacar a la embajada de Estados Unidos en Nicaragua en rechazo a los ataques que ese país lanzó contra irán el pasado 28 de febrero, sino que este eliminó toda su cuenta de Facebook.
En la grabación, Suárez se refiere a protestas registradas en Pakistán frente a instalaciones de Estados Unidos y afirma que ese modelo de confrontación debería repetirse en todos los países como respuesta al que él llama “el narco imperio estadounidense”. El agitador sandinista también llamó «hijo de puta» al presidente de ese país Donald Trump.
Sandinista pide atacar embajadas de EEUU y llama «hijo de p.» a Donald Trump
EEUU pone atención al caso
El llamado despertó alertas de funcionarios norteamericanos, que fueron consultados por 100% Noticias y expresaron que «Estados Unidos se toma con seriedad cualquier amenaza contra sus misiones diplomáticas en el extranjero».
El funcionario indicó al referido medio que «según la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, los gobiernos anfitriones tienen una obligación especial de proteger las misiones diplomáticas extranjeras y garantizar su seguridad».
El abogado estadounidense analizó el caso en su cuenta de X y aseguró que «cuando individuos afines a un movimiento político gobernante incitan públicamente a atacar embajadas, las consecuencias pueden ser graves».
Se «saltó» las instrucciones
Una investigación de Nicaragua Investiga publicada en julio de 2021 reveló que «El gato sandinista» recibe millonarios recursos de la dictadura en concepto de «publicidad estatal». Los hallazgos de la investigación fueron más tarde confirmados por el mismo agente de propaganda.
Es debido a estos vínculos que se sabe que todo lo que estos personajes dicen en redes sociales es guionizado y orientado por la misma Rosario Murillo, quien dirige a su vez, el llamado Consejo de Comunicación y Ciudadanía, encargado de la retórica oficial.
Sin embargo, todo hace indicar que Edwin Suárez, se atribuyó estos comentarios pensando que se congraciaría con sus benefactores, sin percatarse de que tanto Ortega como Murillo han permanecido sigilosos ante el tema por temor a ser vistos y puestos en el ojo de mira de la Casa Blanca.
El escándalo que desataron los comentarios de «El Gato sandinista» podrían haber generado pánico entre los dictadores, que se han cuidado tanto de no desagradar a Trump en los últimos días, hablando solo de «paz, amor y hermandad» en sus discursos oficiales.
El periodista Miguel Mendoza, dijo en su programa «El informante» este viernes, que «El Gato sandinista» se «metió la pata y lo han desaparecido, hay purga, hay censura, lo mandaron a borrar su red social».
Él cree que Murillo esperará dos o tres semanas a que pase la controversia para permitirle volver a su trabajo de agitación política. Por ahora tampoco ha sido visto en otro trabajo que la dictadura le concede en los juzgados de Managua.
Ya otros fueron deshechados
Mendoza recordó que no es el primer caso en que un agente de la propaganda partidaria se sale del guion oficial y es «castigado» por Murillo. Mencionó el caso del hijo de la diputada Gladys Baéz, Camilo Báez, quien hace casi un año fue detenido porque en sus redes sociales cuestionó la presencia y privilegios de ex somocistas en los circulos de poder del sandinismo. El arresto de este, que ha sido identificado como un paramilitar activo en 2018, desencadenó el fallecimiento de la parlamentaria semanas más tarde.
«Ahorita a los chamucos lo que les conviene es que todo mundo esté en silencio, que nadie esté retando a los Estados Unidos, que nadie los esté desafiando», recalcó Mendoza.
Nicaragua Investiga



































