¿Cómo sobreviviría un nicaragüense promedio si se declarara una cuarentena nacional?

  • La dura elección de los trabajadores por cuenta propia: El hambre o el Covid-19

A pesar de que hay algunos nicaragüenses que han seguido la recomendación que ha dado la Organización Mundial de la Salud de quedarse en casa para evitar la propagación del Covid-19, existe una realidad visible e innegable; una gran cantidad de personas que no tienen la posibilidad de tomar esa decisión. Ellos son los trabajadores informales o por cuenta propia.

Según el economista Luis Murillo, representan el 80% de la población económicamente activa, es decir, unas tres millones de personas.

Muchas de ellas venden frutas en las paradas, agua en los mercados, lentes para el sol en los semáforos o incluso mascarillas para quienes deseen protegerse del Covid-19. El argumento de todos ellos es el mismo: “si no trabajo no como”.

Trabajadores por cuenta propia se arriesgan cada día al Covid-19 para llevar sustento a sus hogares. Foto: NI

Aurora Pineda tiene un pequeño puesto en la parada de buses de la Universidad Centroamericana donde con ayuda de su hijo vende frutas y frituras.

Ese punto es uno de los más concurridos de Managua aunque debido a la crisis sanitaria y la cuarentena que han decidido hacer por su cuenta muchos nicaragüenses, se ve un poco más vacía, aún en las «horas pico».

“Tengo que trabajar, si no trabajamos no comemos, no pagamos jarana (deudas)” argumenta la ciudadana y agrega que si se queda en su casa no podría pagar los servicios básicos. “De que tenemos que venir a vender, tenemos que vender. ¿Para dónde agarramos?”, manifiesta Pineda.

 

Una comerciante del Mercado Oriental que prefiere omitir su nombre, asegura que en el populoso sitio de compras “casi todos estamos vendiendo, pero la gente no está viniendo a comprar” lo cual se traduce en pérdidas económicas y una menor ganancia para los vendedores.

Ella tiene un puesto de comida y dice que las ventas han disminuido desde que llegó el Covid-19 a Nicaragua y los ciudadanos han realizado la autocuarentena. Antes de eso, las ventas ya estaban bajas «por el alboroto de abril» y con la crisis sanitaria sus ingresos se redujeron aún más, comenta la mujer.

Ganarse la vida también puede significar perderla

La epidemióloga Dra. María de Jesús Largaespada del Comité Científico Multidisciplinario, explica que además de buscar cómo ganarse la vida, los trabajadores por cuenta propia están arriesgándola, porque están expuestas a un nivel de contagio «altamente elevado» al Covid-19. 

Largaespada recuerda que el virus vive hasta 9 días en dependencia de la superficie, que puede ser la ventana del vehículo en donde los vendedores de los semáforos ofrecen sus productos, o puede estar en el ambiente y recorrer hasta 8 metros si es expulsado por la tos de alguna persona infectada que se encuentre en una parada de buses, o bien puede estar en los billetes y monedas que manipulan los vendedores y compradores.

El especialista en Salud Pública, Dr. Carlos Hernández resalta que estas personas no pueden controlar su ambiente de trabajo a como lo hacen quienes laboran en una oficina o una fábrica, pues estos pueden ponerse de acuerdo y establecer condiciones de higiene o medidas de distanciamiento, pero en el sector informal esto se vuelve un desafío. 

Paradas de buses representan alto nivel de contagio, según expertos. Foto:NI


«El problema es que tienen que buscar su clientela en lugares en donde hay población muy concentrada» como los mercados, las paradas y terminales de buses, parques, entre otros sitios que representan un alto riesgo de contagio, explica el Dr. Hernández.

Otro riesgo que nota el experto es que los trabajadores por cuenta propia, en su mayoría, no tienen acceso a agua y jabón para que se laven las manos cada vez que hacen contacto con otra persona.

“El virus está en todos lados y todos estamos expuestos” resalta la especialista Largaespada, quien además recomienda que si bien las personas que trabajan por cuenta propia no pueden quedarse en casa, al menos deberían utilizar mascarillas.



Sin embargo, la misma doctora reconoce que el problema es que las mascarillas no protegen las 24 horas del día ni son reutilizables a como algunos creen, y también hay personas que no las utilizan adecuadamente, además de los costos en que deberá incurrir la persona. Largaespada detalla que la mascarilla recomendada para prevenir el Covid-19 es la N-95, el problema es que cuestan “como 5 dólares” cada una.

Otra recomendación que brinda la epidemióloga es que las personas que laboran en el sector informal procuren mantener una distancia de dos metros, que utilicen alcohol gel y que se laven constantemente las manos.

El Dr. Hernández, aconseja  que los trabajadores informales no lleven niños a sus faenas y que valoren cuan estricto es salir.

«Si es estricto para poder sobrevivir y poder comer hoy o mañana, entonces que vaya solo y que busque la máxima protección posible» y que al volver a su casa lo primero que debe hacer es lavarse las manos y cambiarse de ropa para no exponer a los demás miembros de su familia, explica el médico.

Un país sin medidas de apoyo económico

Un informe publicado recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo BID, revela que Nicaragua es el único país de Centroamérica que no ha impulsado ningún programa de apoyo económico a familias y sectores sensibles ante la emergencia que plantea el Covid-19.

El economista Luis Murillo advierte que la precaria economía de Nicaragua «no está como para establecer transferencias monetarias a las personas para que se queden en su casa” y también hace énfasis en otro problema que enfrentan los trabajadores por cuenta propia, que son sus deudas.

Muchos de los trabajadores informales han hecho préstamos en bancos o microfinancieras para sostener sus pequeños negocios y esa es otra carga que deben asumir estas personas en medio de la pandemia, explica el economista

Aunque en otros países la banca ha tomado medidas como la suspensión temporal de pagos de préstamos e hipotecas, en Nicaragua el sector privado al igual que el estatal, no ha sido tan beligerante. 

Sector informal tiene pocas posibilidades de controlar medidas sanitarias en su ambiente laboral. Foto: NI


“No hay plan para alivio ni directo ni indirecto”, dice Murillo y por el contrario el economista asegura que «los sectores de servicios básicos y el sector financiero mantienen un “plan de recuperación agresiva”, en referencia a los cobros insistentes e invasivos que no toman en cuenta las afectaciones económicas que enfrenta el sector informal.

Para el Dr. Carlos Hernández, «esta es una de las situaciones que más ha causado discusiones en todos los países en donde se han tomado medidas drásticas o muy fuertes de aislamiento social», pero en la mayoría ha prevalecido el interés por la vida que por el impacto económico que esto pueda ocasionar.

«Aquí no hay ni siquiera la sugerencia de la parte gubernamental hacia un distanciamiento social (…) por el contrario, instituciones del propio gobierno lo que promueven son estas actividades de conglomerados grandes», por lo tanto, el médico no cree que el gobierno esté pensando en generar algún tipo de fondo de subsidio para ayudar a los ciudadanos que están en riesgo pues las autoridades no muestran un interés real por protegerlos.

Foto principal: Nicaragua Investiga 

 

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