Este fue el papel de Nicaragua durante la Segunda Guerra Mundial

Para la Segunda Guerra Mundial el presidente de Nicaragua era Anastasio Somoza García. Este se atrevió a declararle la guerra a Alemania y a Japón.

¿Sabías que en los años treinta del siglo pasado en Nicaragua hubo un fuerte movimiento fascista y que durante la Segunda Guerra Mundial estuvimos técnicamente en guerra con Alemania y Japón?

Pues sí, para la Segunda Guerra Mundial Nicaragua estuvo del lado de los Aliados y el que decidió “involucrar” al país en ese conflicto fue Anastasio Somoza García, el primero de la dinastía que gobernaría de forma brutal el país por más de 40 años.

Cuando la guerra estalló el 1 de septiembre de 1939 Somoza tenía apenas un año y ocho meses de haber asumido la presidencia. Pero Nicaragua no se “involucró” inmediatamente en el conflicto sino que lo hizo tras el ataque del 7 de diciembre de Japón a Pearl Harbor.

El trágico suceso fue aprovechado por Somoza para reforzar su poder. Según un reportaje del desaparecido periódico El Nuevo Diario, el mandatario en un Consejo de Ministros declaró el Estado de Emergencia, la Ley Marcial y la supresión de los derechos constitucionales. Convocó al Congreso para el 9 de diciembre y en una sesión solemne, ante él, el Gabinete, los oficiales del ejército y el cuerpo diplomático, se aprobó la declaratoria de guerra.

El 11 de diciembre Alemania le declaró la guerra a Estados Unidos, a lo que inmediatamente la Casa Blanca replicó entrando en guerra contra Alemania e Italia. Al conocer esa declaratoria, Somoza se apresuró el mismo día a declararle la guerra a alemanes e italianos.

Días después, Somoza amplió su lista de “enemigos” al declarar la guerra a países aliados de Alemania como Hungría, Rumania y Bulgaria.

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Alemania atacó buques nicas

Ante el peligro de un ataque japonés al estratégico Canal de Panamá, Estados Unidos instaló una base aeronaval en Puerto Corinto como parte de los preparativos de defensa.

Nuestro país no salió totalmente ileso del conflicto, ya que, según el reportaje, submarinos alemanes torpedearon tres buques mercantes de Nicaragua en el mar Caribe.

Represión y altos precios de la comida

Pero la Segunda Guerra Mundial fue la excusa perfecta para reprimir opositores. Entre las medidas tomadas por Somoza están la cancelación al Club Alemán y la Escuela Alemana. Con la excusa de la Ley Marcial Somoza reprimió también a todo grupo que él considerara “sedicioso” y detenía a cualquier adversario manteniéndolo bajo aislamiento.

Económicamente también le fue bien, ya que Nicaragua se convirtió en un proveedor ante las necesidades de los países en guerra aglutinados en el bloque de los aliados. Somoza en sí logró con la guerra consolidar su régimen y controlar tanto la economía como a sus enemigos internos.

Entre las medidas económicas estuvo suspendió el artículo 62 de la Constitución referente a la libertad de contratación, comercio e industria. Pero también la población la resintió, ya que los precios de los productos se triplicaron y el de los alimentos incluso se cuadruplicaron durante esos años, de acuerdo al reportaje.

La brutalidad contra los alemanes y sus familias nicaragüenses

Somoza también aprovechó para detener a ciudadanos alemanes, italianos o sus descendientes. La Quinta Eitzen fue uno de los lugares escogidos como reclusorios y de allí muchos de los detenidos fueron deportados a campos de concentración en Estados Unidos. Este lugar era propiedad del alemán Enrico Eitzen. Esta fue víctima de la rapiña y luego se convirtió en la famosa mansión Luis Somoza.

Las víctimas vieron como sus propiedades fueron subastadas de manera fraudulenta y pasaron a manos ya fuera de la familia Somoza o de sus colaboradores. Según el historiador Eddy Khül, “a los ancianos le dejaron casa por cárcel en Matagalpa, como a Otto Kühl y Alberto Vogl” y que “el colmo fue que arrestaron a hijos de alemanes o italianos nacidos en Nicaragua”.

Señala que entre los deportados a campos de especiales de EEUU hubo familias enteras, entre los cuales estuvieron “los Hammer y de los Fax (del Hotel Ticomo)”.

“En la Quinta Eitzen y en Campo Marte retuvieron a conocidas personas como Ernesto Hammer, Willey Riedel, Enrique Ascoli, Franz Riedel, Paul Richter, Enrique Zons, Winter Gustav, Hans Stein, Alberto Vogl hijo, Hans Bodo Raven, Luis Frenzel de Jinotega, y muchos otros”, afirma en un escrito sobre esa época.

“Posteriormente muchos de ellos fueron enviados a campos de prisioneros en Estados Unidos en Camp Cristal City, y en Kennedy City, ambos en Texas, al estado de Montana, por último a Ellis Island donde serian intercambiados por prisioneros de guerra americanos Franz Riedel era el mecánico del Beneficio Caley Dagnall, se cuenta en Matagalpa que cuando los alemanes fueron arrestados, también le anunciaron a Riedel que pasaría preso, entonces a manera de despedida hizo sonar las sirenas del beneficio por ultima vez y el pueblo de Matagalpa lloro así la partida de aquellos buenos ciudadanos alemanes”, señala.

Y es que sin lugar a dudas fueron los alemanes, sus esposas, hijos y nietos nicaragüenses quienes más sufrieron en carne propia la Segunda Guerra Mundial, tanto a manos del gobierno de Nicaragua como del bloque aliado.

El terrible destino de algunos en Alemania

Eddy Khül explica que muchos fueron intercambiados como prisioneros por los estadounidenses y murieron en los bombardeos. Uno de esos casos fue Franz Riedel, de quien luego se supo había muerto en el bombardeo a Bremen. “Tenía dos hijos en Nicaragua un varón, Richard, y una niña, Cristal, quienes se fueron a Alemania y nunca mas regresaron”, subraya el historiador.

“Algunos pidieron a sus familias en Nicaragua que mandaran dinero, así contrataron al abogado de nombre Richard Dix en Nueva York, quien atrasó la deportación de muchos de ellos hasta el final de la guerra en 1945 y pudieron regresar a Nicaragua”, agrega.

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Los fascistas nicas

Nicaragua no estuvo exenta de involucrarse en los movimientos políticos de la primera mitad del siglo pasado, y el fascismo, tan repudiado hoy, también tuvo sus adeptos en suelo pinolero. Combinando aspectos fascistas e hispanistas, este movimiento llegó a ser casi sinónimo con el movimiento literario de la Vanguardia.

De acuerdo a un reportaje de Magazine, el 20 de noviembre de 1934 más de 2,000 fascistas se reunieron en la Plaza Santodomingo de Managua, exaltando nada más ni nada menos que al general Anastasio Somoza García. También en Managua llegó a celebrarse una manifestación en contra de los judíos en octubre de 1935.

El grupo se hacía llamar Grupo Renovador Intelectual Somocista de León y Chinandega y muchos intelectuales de Nicaragua estuvieron involucrados en sus acciones, entre ellos Pablo Antonio Cuadra, quien celebró la victoria política de Mussolini en 1922, y José Coronel Urtecho, quien entrevistó a Somoza. Querían al director de la Guardia como presidente de Nicaragua y lo promovían en sus publicaciones como La Reacción, un semanario publicado en Granada.

También entre sus miembros estaba el poeta Luis Alberto Cabrales, intelectual chinandegano de ideología conservadora educado en Francia, donde fue discípulo del reaccionario francés Charles Maurras. Cabrales, una especie de mentor para los intelectuales fascistas, fue de los pocos que mantuvo sus ideas intactas luego de la derrota de las potencias del Eje, mientras que sus colegas tomaron otros rumbos luego de que el movimiento se disolvió cuando Somoza García se acercó a los Estados Unidos.

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