El ministro de Relaciones Interiores de Venezuela y quien está al frente de la represión de la dictadura chavista, Diosdado Cabello, amenazó a Trinidad y Tobago con responder ante cualquier ataque de la isla caribeña, que en los últimos meses ha dado su respaldo al despliegue aeronaval de Estados Unidos en las aguas del mar Caribe.
«Venezuela no pelea con nadie, pero no nos dejan alternativa a nosotros, si Trinidad presta su territorio para atacar a Venezuela, nosotros tenemos que responder y no nos queda de otra para evitar que nos ataquen», aseveró este lunes 22 de diciembre el número dos del chavismo, quien además es el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
La primera ministra trinitense, Kamla Persad-Bissessar, ha elevado el tono en contra del régimen de Nicolás Maduro, además de permitir que buques de guerra estadounidenses atraquen en su territorio para ejercicios militares conjuntos e incluso para la instalación de sistemas de radares, como parte del respaldo a la Casa Blanca.
Primera ministra trinitense se cuadra con EEUU
El fin de semana fue más enfática al criticar a la Comunidad del Caribe (Caricom), a la que acusó de servir a los intereses de la «narcotiranía venezolana» y de perder su rumbo.
«Una organización que opta por menospreciar a nuestro mayor aliado, EE.UU., pero que apoya al narcogobierno de (Nicolás) Maduro, es una organización que claramente ha perdido el rumbo. Esta postura tiene repercusiones. Todos debemos asumir las consecuencias de nuestras acciones», dijo Persad-Bissesar sobre la alianza de las pequeñas naciones caribeñas, que en el pasado se alineaban con Venezuela por el subsidio petrolero que creó el fallecido Hugo Chávez a través de Petrocaribe.
La represión de Caracas a Trinidad y Tobago
Cabello, quien en los últimos meses ha sido el principal crítico al papel de Trinidad y Tobago volvió a cargar contra el gobierno de esa isla, una de las más cercanas a Venezuela.
Persad-Bissessar, aunque dijo que no declararía la guerra a Caracas, aseguró que su deber era mantener la seguridad de su nación y para ello contaban con el respaldo estadounidense.
«No voy a declarar la guerra a Venezuela, pero tengo el deber de proteger al pueblo de Trinidad y Tobago y, en este momento, este es el mejor mecanismo de defensa que podemos tener», afirmó el fin de semana anterior.
El respaldo trinitense a la Casa Blanca le valió la ruptura de acuerdos de explotación gasífera con el régimen chavista, que además ordenó suspender la venta del gas natural a la isla.
Periodista Nicaragua Investiga



































