Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de Venezuela la tarde de este lunes 5 de enero ante un Parlamento que controla su hermano Jorge Rodríguez, a quien horas antes juramentaron para presidir la Asamblea Nacional del país suramericano, con una directiva en completo control del chavismo.
Nada ha cambiado. El régimen sigue con el control de las instituciones de la nación petrolera, aunque ahora son los hermanos Rodríguez quienes están en control político tras los bombardeos de Estados Unidos a Caracas, que el pasado 3 de enero en la madrugada invadió el país para capturar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes este mismo lunes se declararon no culpables ante una corte federal de Nueva York donde enfrentan cargos por terrorismo, narcotráfico y tráfico de armas.
Reitera que Maduro es el presidente de Venezuela
«Vengo como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento. Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano tras una agresión militar ilegítima. Vengo con dolor por el secuestro de dos compañeros en los Estados Unidos de Norteamérica: el presidente Nicolás Maduro y la primera dama del país, Cilia Flores. Pero también vengo con honor a jurar, en nombre de todos los venezolanos y venezolanas, por nuestro padre libertador Simón Bolívar, que es guía y faro histórico del porvenir de Venezuela, cuya sangre libertadora corre por las venas de los venezolanos y venezolanas», dijo la ahora presidenta interina del país.
Un día antes, en un consejo de ministros, prometió cooperar con Estados Unidos, tras antes denunciar «el secuestro» de Maduro y Flores por parte de fuerzas militares estadounidenses.
«Juro por el pueblo de Venezuela no descansar ni un minuto para garantizar la paz de la República, la tranquilidad espiritual de nuestro pueblo y la tranquilidad económica y social de nuestro país», insistió la ahora presidenta que habló de Hugo Chávez, su padre Jorge Rodríguez, asesinado por gobiernos democráticos en la llamada Cuarta República, aunque no mencionó si iba a cooperar con EEUU.
Jorge Rodríguez llama al diálogo y la paz
Antes, su hermano Jorge Rodríguez fue ratificado al frente de la Asamblea Nacional, que se instaló en el Palacio Federal Legislativo de Caracas, la misma ciudad que 48 horas sufrió intensos bombardeos ordenados por Donald Trump.
El parlamentario llamó a un «diálogo» a las fuerzas de oposición, aunque se refirió a los 29 diputados que integran ese Parlamento y pertenecen a adversarios hechos a la medida del chavismo, despreciados por la población por su connivencia con el régimen chavista.
«Desde esta Asamblea Nacional, convocamos a todo el pueblo de Venezuela, en primer lugar a los partidos políticos de la oposición venezolana, que de manera variada están hoy aquí. Llamarlos al diálogo y al intercambio no es un signo de debilidad; sigue siendo un signo de grandeza. No desperdiciemos la oportunidad de construir juntos propuestas políticas, sociales, económicas y humanas. Por muy diferentes que pensemos y distintos que seamos, podemos encontrarnos para que, en los días por venir, estemos más unidos, es decir, más fuertes», dijo Rodríguez, a quien Maduro designó como su representante para el diálogo con Estados Unidos y sus adversarios.
Llamó a la paz y condenó las muertes de venezolanas y venezolanos durante la incursión estadounidense, sin tampoco detallar el número de fallecido por estos ataques que ocurrieron sobre Caracas y poblaciones aledañas, entre ellas Miranda, La Guaira y Aragua.
«Y sí, es cierto que la paz está amenazada. Nuestro compromiso, en unidad, diputadas y diputados, debe ser la consolidación de esa paz, pero no la paz de los cementerios ni de los arrodillados, ni de los silenciosos subyugados. Tiene que ser la única paz que los venezolanos conocemos: la paz de la libertad, de la vida, de la esperanza, y que, sobre todo, es la paz con la que cuidamos nuestro sagrado territorio», señaló.
Hijo de Maduro pide su liberación
Antes habló el hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, quien defendió el papel del exlíder chavista en la conducción de Venezuela, pese a las denuncias internacionales y la investigación en la Corte Penal Internacional durante su gestión por la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad, al menos desde el año 2014, apenas un año después de que asumió la presidencia venezolana.
«Tanto el presidente Nicolás Maduro, como Cilia Flores son dos personas íntegras que no se vendieron ni se venderán. Por eso tengo la plena fe de que, tarde o temprano, estarán con nosotros. Agradezco la lucha del pueblo movilizado, dentro y fuera del país, ¡ellos volverán!. Nuestros ojos lo verán y seremos testigos de ese momento histórico. No tengamos dudas de que eso va a pasar», aseguró.
Periodista Nicaragua Investiga



































