El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, participará esta miércoles 25 de febrero en la 59 reunión ordinaria de los jefes de gobierno del Caricom (Comunidad de países del Caribe) que se desarrollará en la isla de San Cristóbal y Nieves.
En una nota oficial, el portavoz adjunto de esta dependencia gubernamental, Thomas Pigott, dijo que el funcionario llevará al encuentro los temas de interés prioritarios para Estados Unidos como lo son el aumento de la cooperación para reforzar la seguridad regional en la lucha contra el narcotráfico, la migración ilegal y otros como el fortalecimiento en materia económica y energética.
«Rubio se reunirá con los líderes caribeños para impulsar prioridades compartidas, como el fortalecimiento de la seguridad regional, la profundización de la cooperación para combatir la inmigración ilegal y el tráfico ilícito, y la promoción del crecimiento económico, la salud y la seguridad energética en todo el Caribe», recalcó el portavoz.
Además, «durante su visita, el secretario reafirmará el compromiso de Estados Unidos de colaborar con los Estados miembros de CARICOM para fortalecer la estabilidad y la prosperidad en nuestro hemisferio», añadió Pigott.
Rubio, de origen cubano y exsenador por el estado de Florida, ha sido una de las principales figuras de la Casa Blanca detrás de la incursión militar estadounidense en Venezuela del pasado 3 de enero, cuando fuerzas militares de ese país bombardearon Caracas y ciudades aledañas para capturar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La operación dejó un centenar de fallecidos y el exdictador venezolano fue hecho prisionero junto con su pareja.
Tras Venezuela, EEUU va por Cuba y Nicaragua
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo puso al frente del plan de tres fases para el país suramericano: estabilización, recuperación y transición, que se ejecuta con la mandataria encargada Delcy Rodríguez, quien se ha visto forzada a aceptar las condiciones de la Casa Blanca tras la captura de Maduro.
Entre las concesiones hechas está la reforma de la Ley de Hidrocarburos que permitirá mayor participación del capital privado internacional en labores primarias del sector hidrocarburos, con lo que los herederos del fallecido Hugo Chávez echan al traste las estatizaciones impulsadas por el teniente coronel.
Además, el jueves pasado se aprobó una Ley de Amnistía que permitirá la liberación de cientos de presos políticos, a pesar de que las organizaciones defensoras de derechos humanos criticaron el alcance limitado del texto jurídico y las exclusiones en el caso de más de un centenar de militares que han sido apresados por intentos de deponer a Maduro en el pasado.
Estados Unidos también lanzó una presión extraordinaria contra Cuba, país al que cortó el suministro de petróleo desde Venezuela y amenazó con imponer aranceles a países que llevaran crudo a la isla caribeña, con lo que México -el único en hacerlo- puso en pausa el envío de tanqueros a esa nación.
Al igual ha hecho con Nicaragua, el otro régimen autocrático en América con Daniel Ortega y Rosario Murillo al frente, al que exige la liberación de las personas presas por motivos políticos y religiosos. La semana anterior, el Departamento de Justicia sancionó al director de la cárcel La Modelo, Roberto Clemente Guevara Gómez, por su participación en graves violaciones a los derechos humanos.
Periodista Nicaragua Investiga



































