Día de la Mujer: salud emocional de Amaya Coppens desmejora según denuncia su madre

El Día Internacional de la Mujer es festejado en huelga de hambre por la presa política Amaya Eva Coppens, estudiante del quinto año de la carrera de Medicina en la Universidad Nacional Autonoma de Nicaragua (UNAN-Leon), que fue detenida por manifestarse contra el gobierno del presidente Daniel Ortega.

Su madre Tamara Zamora ha denunciado que las autoridades niegan la condición de las reas y omiten información al respecto, violando así el derecho a conocer el estado de su hija cuya salud presuntamente ha desmejorado producto de los múltiples maltratos a los que ha sido sometida.

“La huelga de hambre anunciada por las presas me ha preocupado enormemente. La situación me parece que no es para tomarlo a la tomarlo a la ligera, es un caso de seriedad porque nosotros estamos claro de la fragilidad de salud en la que ya estaban nuestras hijas. La última vez que la vimos fue el 18 de febrero y sabemos que no andaban bien a nivel emocional, pero además sabemos que tienen mucho problemas de presión, presión alta, problemas de riñones; son personas que están fragilizadas y nosotros después de ocho días estamos preocupadas”, manifestó la madre de Amaya Coppens a Nicaragua Investiga.

De acuerdo con Zamora, las autoridades del penal únicamente han recibido la paquetería de comida que las familias llegan entregar, sin embargo esta última semana no llevaba la firma de recibido por parte de Coppens y del resto de presas que anunciaron la huelga de hambre.

“No sé si es que ellos se dan cuenta del error que están cometiendo al omitir información (…) cualquier cosa que le pase a mi hija responsabilizo a las autoridades del penal”, agregó Zamora.

Hasta el momento se conoce que Coppens fue remitida al Instituto de Medicina Legal junto a otras prisioneras para valorar su condición de salud, sin embargo los resultados no se dieron a conocer.

El abogado Maynor Curtis recomendó a los familiares de las nueve presas en huelga de hambre llevarles sueros para paliar la deshidratación producto del ayuno de las reas.

Coppens, de 24 años, de origen belga y nicaragüense, es una de las ocho presas políticas ubicadas en el sistema penitenciario de mujeres La Esperanza que llevan nueve días en una “huelga de hambre indefinida” como una forma de reclamar la instauración de negociaciones por parte de la Alianza Cívica y el gobierno sandinista.

“Llevamos meses secuestradas ilegalmente, viviendo a diario la represión, constantes humillaciones, tratos crueles e inhumanos y en lugar de sentirnos representadas nos sentimos simples piezas en el tablero donde juegan los que tienen control político y económico. No entendemos cómo llegamos a esta situación en donde se instaura un diálogo a pesar de haber más de 500 muertos, 700 apresados, más de mil heridos y miles de exiliados, el Gobierno sigue sin mostrar voluntad de resolver el conflicto sociopolítico, sigue reprimiendo y asesinando con paramilitares, apresando y torturando con la policía orteguista a la población”, escribieron las presas en una carta divulgada públicamente en los medios de comunicación.

Sobre esta situación los organismos de derechos humanos han manifestado su preocupación y advertido al gobierno de Nicaragua que se debe garantizar una buena condición de salud a las detenidas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escribió en su cuenta de Twitter que “acompaña a las presas políticas que difundieron una carta abierta y están en huelga de hambre desde el 27 de febrero en el complejo penitenciario «La Esperanza», además exigió su liberación inmediata.

Por su parte en Nicaragua la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) reclamó que las presas deben ser asistidas por un médico una vez que se conociera la huelga de hambre iniciada hace una semana.

Fotografía: Tamara Zamora, mamá de Amaya Coppens. Nicaragua Investiga/NI

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