Ortega y Murillo llaman “hijos del demonio” a los sacerdotes

La vicepresidenta Rosario Murillo también arremetió contra los sacerdotes y dijo que las protestas del 2018 fueron “una interrupción diabólica”.

Daniel Ortega y Rosario Murillo se lanzaron nuevamente con virulencia hacia los sacerdotes de la Iglesia Católica, días después de que la Arquidiócesis de Managua dijo que «no hay condiciones para elecciones democráticas» en Nicaragua.

El viernes durante el acto del 41 aniversario de Fuerza Naval, Ortega justificó la nueva oleada de encarcelamientos de opositores, reiterando que organizaron las protestas antigubernamentales del 2018 con apoyo de Estados Unidos.

El líder sandinista acusó a los líderes religiosos de aplaudir las protestas de ese año. En este sentido, dijo que aunque algunos de los arrestados no perpetraron directamente crímenes, sí son responsables.

“Algunos de ellos no le pegaron fuegos a los ciudadanos que fueron asesinados, torturados o a los policías que fueron torturados y luego quemados vivos, con el aplauso y aliento de algunos curas que son hijos del demonio, no son hijos de Dios ¡Son hijos del demonio esos curas!”, subrayó Ortega.

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Murillo dice que protestas fueron "interrupción diabólica"

Por su parte, Rosario Murillo calificó las protestas antigubernamentales del 2018 como “una interrupción diabólica” y aseguró que los opositores las organizaron para volver a “robar” e instarse en el gobierno con bendición de los religiosos.

Son “bendiciones de personas cuya santidad queda en duda o cuya intermediación frente a los poderes espirituales, a Cristo Jesús, queda completamente en dudas. ¿Cómo puede ser alguien pastor si bendice los crímenes? ¿Cómo puede ser alguien pastor si bendice y aprueba que se siga muriendo la gente en los tranques, que siga la gente perdiendo todo lo que tiene, que las mujeres que van a alumbrar a luz no se les permita pasar en las ambulancias?”, refirió.

Murillo que ella y otros nicaragüenses han perdido la fe y la credibilidad hacia la iglesia. “Perdemos la confianza en una institución que no nos defendió como hijos de Dios a todos sino que defendió crímenes de lesa humanidad”, subrayó.

La vicepresidenta también llamó a los sacerdotes “hijos del diablo” y aseguró que ella es creyente y devota y que por ello fue duro ver la hipocresía y perversidad con la que, según dijo, actuaron los pastores.

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Al respecto, tachó de criminal a un sacerdote de Masaya y dijo que hay otro que en el 2018 “sonaba las campanas para que saliera la gente a morir”. “El señor que está en Miami, y el otro que se reúne con el señor en Miami, cada vez que puede, que sale a reunirse, que estaba en una iglesia en Masaya, que la profanó hace un tiempo”, expresó Murillo sin mencionar nombres, pero a todas luces en referencia al obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, exiliado en Miami, y al sacerdote Edwin Román, quien recientemente estuvo de visita en La Florida.

No habrá más amnistías

Durante su discurso, Daniel Ortega advirtió que no habrá más amnistías para liberar a opositores.

“El que comete un crimen tiene que ser investigado y tiene que ser luego juzgado y castigado conforme la ley. Aquí ya estamos y que quede claro, ya estamos en una etapa donde no se puede seguir aprobando amnistía, porque sería convertirnos también en terroristas, en criminales, no hay espacio, todo tuvo su tiempo, tuvo su etapa”, refirió Ortega.

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