Marlon Fonseca: «Ahora que somos pocos, se siente peor la soledad»

Marlon Fonseca es un líder estudiantil apresado el pasado 11 de julio. Pasó su cumpleaños número  27 en las frías celdas de La Modelo y hace unas semanas junto a otros presos políticos vio con impotencia y desolación morir a don Eddy Montes a manos de la guardia penitenciaria.

Desde hace un mes que empezaron a excarcelar a prisioneros políticos, la desesperanza se sentó a su lado para ser su única acompañante. «Ahora que somos pocos, se siente peor la soledad», logró decir a un familiar el joven periodista cuyo arresto fue seguido de una fuerte paliza cuyas lesiones no termina de curarse.

El día que mataron a don Eddy, Marlon trató de apoyar a sus compañeros de celda «Le rajaron la cabeza, tiene lesionado el hombro derecho y el mismo brazo, posiblemente tenga una fractura en las costillas porque desde que lo secuestraron tenía lesiones, y ahora con esta fuerte golpiza, está peor, los dolores siguen fuertes a pesar de las pastillas que toma», nos dijo un familiar, quien está en una profunda angustia por el estado depresivo en el que asegura se encuentra el joven.

«Nos gritaban dónde estaban los huevos y nos golpeaban presumiendo que son los hijos de Sandino», relató Marlon sobre el actuar de los guardias del penal.

Marlon Fonseca fue condenado a 17 años y 6 meses de prisión. Foto: Radio Ya

Marlon se apoya con dificultad y el dolor ha llegado a puntos intolerables. «Lo que más expresa es su desesperación, todos los que han quedado están desolados, al parecer solo a los principales líderes han dejado y temen que no los saquen o que sean los últimos en salir», nos contó otro de sus cercanos.

De hecho Marlon fungía hasta su arresto como vocero del Movimiento Estudiantil 19 de abril. La policía lo capturó. La fiscalía lo acusó de terrorismo, portación ilegal de armas, obstrucción de servicios públicos y otra cantidad de delitos. Le condenaron a 17 años y seis meses de prisión.

Lleva 11 meses detenido. Meses que nadie podrá regresarle. Ha visto y vivido cosas que nadie nunca querrá vivir. Aquellas que su verdugo vivió y le ocasionó tantos traumas. Un Ortega con síndrome de prisionero es hoy quien ordena a sus guardas ejecutar las acciones que contra él se ejecutaron hace muchas décadas, cuando acusaba a Somoza de ser un dictador y un genocida.

Marlon vivió su cumpleaños sosteniendo los barrotes de esa prisión. Imaginando cómo sería su vida si protestar no fuera un delito, soñando con ir de paseo al mar… era todo lo que quería para celebrar esa fecha especial, pero no pudo.

Su familia vive con él la angustia. Cada vez que en los medios se anuncia que habrá excarcelaciones, corren a ver si en las listas está el nombre de Marlon Fonseca… no ha sido así, aunque en la cárcel la vida parece haberse detenido y es difícil saber qué se hace por ellos… en sus casas, su familia aún tiene fe. «Me parte el alma dejarlo ahí cada vez que me despido… eso es lo más difícil para mí, pero aun tengo fe, no la pierdo», nos dice con conmoción una de las tantas personas que está siempre pendiente de inyectar esperanza a este joven preso.

En su infancia, Marlon Fonseca solo soñaba con ser periodista. Su carrera se vio truncada tras su arresto hace casi un año. Foto: Cortesía

 

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