En Nicaragua egresan más mujeres que hombres de la universidad, ¿por qué?

En un grupo de 10 estudiantes egresados, 7 son mujeres, y de todos los docentes de Nicaragua sólo el 27% son hombres, ¿a qué se debe? Aquí te explicamos.

El sexo femenino predomina en todos los ámbitos de la escolaridad en Nicaragua, desde el colegio y cursos técnicos, hasta en las universidades, y la razón de esto podría ser parte de la cultura nacional, expresaron diferentes sociólogos.

Recientemente las diferentes entidades encargadas de regular los distintos ámbitos educacionales del país publicaron las estadísticas correspondientes al año 2021, en las cuales se reflejan las enormes diferencias entre hombres y mujeres, tanto en matrículas, como en egresos e incluso en docencia.

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Según estos datos las mujeres lideran, en una brecha significativa, todas las estadísticas, por ejemplo: de un total de 377.403 estudiantes egresados 252.900 son mujeres. Es decir que el 67% de estos son mujeres y esto también sucede en la población docente donde las estadísticas dicen que el 73% de docentes a nivel nacional son mujeres.

En un grupo de 10 personas egresadas de sus estudios 7 son mujeres.

¿A qué se debe?

Sociólogos consultados por Nicaragua Investiga explicaron que diferentes son factores los que podrían incidir en que exista esta brecha entre los diferentes sexos en el ámbito educativo, pero que el principal es el componente cultural, que en el país se mantiene desde hace décadas.

Uno de los expertos, que prefirió omitir su nombre por razones de seguridad, afirmó que las diferentes etapas de la historia nicaragüense dado paso a que exista un margen visible entre hombres y mujeres, y a pesar que ahora es diferente, esta diferencia no es reciente.

«Nicaragua estado sometida entre guerras, tensiones y desastres naturales, y en esas situaciones los nicaragüenses se han visto obligados a migrar en grandes cantidades, y quienes migran más son los hombres, hasta ahora, últimamente la cosa ha cambiado, pero generalmente acostumbran ser los hombres los que se van, trabajan y envían dinero a su familia», explica.

Con respecto a la cantidad de docentes que en su mayoría son mujeres, podría relacionarse a los acontecimientos de 1979 y la década de los ochentas durante la revolución sandinista, donde los hombres tuvieron que participar en el servicio militar, y las mujeres aprovecharon para encontrar sus vocaciones, que, debido al contexto de la época, estaban más relacionadas con cuidado de niños, enseñanza y labores domésticas.

Una tendencia feminizada

Esta propagación de ideas de que el perfil femenino se inclina más a tareas domésticas es lo que ha hecho que se mantenga hasta hoy en el ámbito de la docencia. Antes habían menos oportunidades de especialización para las mujeres, y había una mayor cantidad de docentes de primaria, sin embargo, es una tendencia que ha cambiado poco en los últimos años debido a la apertura de más especialidades.

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Por otro lado, las estadísticas de hoy pueden reflejar que las mujeres están intentando romper esta barrera y al mismo tiempo buscando ser más dependientes de sí mismas, explicó la socióloga feminista María Teresa Blandón.

«Tienen una motivación principal de superación, y para ellas el tema de la educación formal, ya sea técnica o universitaria, es muy importante, como también es muy importante la expectativa de que si tienen un título técnico o universitario (…) Yo creo que quieren aprender y desarrollarse pero también tener un mejor empleo para poder ser independientes», explica.

Hombres son más propensos a abandonar sus estudios

En los datos publicados por el gobierno se muestra que existe un comportamiento notorio en cuanto a los egresos entre secundaria y egresos universitarios. Está evidenciado cómo las cantidades de personas egresadas de este sexo se reducen al salir del colegio. Es decir: se gradúan menos de la universidad.

El Sociólogo considera que los hombres son «más volátiles» a realizar otras actividades que les generen ingresos, y por consecuencia, muchas de estas implican abandonar sus estudios.

«Tal vez se pudieron matricular, pero abandonan la universidad a medio camino. La impresión que yo tengo es que las mujeres son más estables en sus estudios, los varones son más flexibles por el panorama laboral», señala.

María Teresa Blandón señala que desde esa perspectiva «se puede decir que las mujeres también trabajan», aunque para muchas personas del sexo maculino sea más importante «ganar dinero, aunque sea poco, que tener una profesión». En el caso de las mujeres, intentan ser mas constantes en sus estudios. «Yo conozco muchas mujeres jóvenes que trabajan, incluso en el servicio doméstico, para poder pagar su universidad (por lo tanto) creo que el argumento en esto es que las mujeres quieren salir adelante».

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