Daniel Ortega usa el tiempo a su favor para aplastar estrategias opositoras

 daniel_ortega

Daniel Ortega devolvió el papel al diario La Prensa y excarceló a al menos 8 presos políticos la semana pasada, pero el analista político Eliseo Núñez deja claro que no es que el líder sandinista cumpla los acuerdos firmados en marzo de 2019 con la Alianza Cívica, sino que se trata de una estrategia para ganar tiempo y poder reducir las acciones de la oposición y de la comunidad internacional.

Los acuerdos de la mesa de negociación a los cuales Ortega se comprometió a cumplir detallaban que se iba a liberar los insumos bloqueados a los periódicos impresos, además de la devolución de las instalaciones y equipos del canal 100% Noticias y la redacción de Confidencial, así como de las nueve organizaciones confiscadas en diciembre del 2018.

Los acuerdos también establecían la liberación total de los presos políticos y las garantías de un retorno seguro para los exiliados, pero eso no ha sucedido según lo acordado.

Negociaciones entre el Gobierno y la Alianza cívica – Foto: Cortesía

Ortega trata de engañar a comunidad internacional

“Ortega es como un tipo que te va robando cosas, y cuando lo descubrís, te va devolviendo algunas, pero no te las devuelve todas” explica Eliseo Núñez mientras que por otro lado, también considera que estas acciones se deben a que Ortega está cediendo ante la amenaza de sanciones internacionales por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, pero lo está haciendo a su manera y trata siempre de salir ganando.

Y es que el analista recuerda que Ortega va adaptado a su aparato partidario, negocios y el Estado para que continúen funcionando a pesar de las sanciones. Un ejemplo de esto fue la creación de cuatro nuevas empresas estatales que funcionarían para que la pareja presidencial siga controlando el negocio de los hidrocarburos en el país, después de la sanción a la Distribuidora Nicaragüense de Petróleos, administrada Rafael Ortega Murillo, quien también fue sancionado.

“Ortega está tratando de administrar el tiempo de las sanciones y por eso hace estas pequeñas concesiones” considera Núñez.

El miembro de la Alianza Cívica, Mario Arana, coincide con la visión del analista político y menciona que Ortega se estaría planteando, “recuperar el control del país y que no se le vuelva a dar una explosión social” para poder seguir en el poder hasta las elecciones del 2021″.

Tanto Núñez como Arana comentan que en medio de ese proceso por ganar tiempo y si la presión que ejerce la comunidad internacional continua aumentando, Ortega podría llamar a un tercer proceso de negociación, pero más que todo estaría enfocado en las reformas electorales para los comicios del 2021.

De ser así, Núñez cree que la oposición debe ir a esa negociación porque “no podés dejarle el camino fácil a Ortega de decir “yo quise negociar y ellos no quisieron”, además de que la Alianza Cívica deberá llegar a esa mesa a exigir que se cumplan los acuerdos firmados en 2019 y que no se han cumplido en su totalidad.

Según Arana, antes de que la Alianza Cívica acepte ir a un nuevo proceso de negociación, habrá que valorar la voluntad por parte del gobierno de buscar una salida negociada a la crisis, porque ahora parece que «Ortega estaría buscando la manera de realizar reformas electorales que le brinden un mínimo de legitimidad ante la comunidad internacional».

Mario Arana, integrante de la Alianza Cívica de Nicaragua. Foto: Nicaragua Investiga

Ortega sin estrategia, sobrevive al “día a día”

El analista político Eliseo Núñez menciona que Ortega no tiene una estrategia de largo plazo a como muchos pensarían, si no que “está sobreviviendo al día a día” desde que estalló la crisis política en 2018.

Para Núñez, Ortega considera fundamental mantener la presidencia del país porque se da cuenta que “es un hombre anciano” y sabe que no tiene capacidad de entrar a un periodo de espera para una nueva llegada al poder, pues esto le tomaría entre cinco y diez años después de que conceda elecciones transparentes, pierda dichos comicios, pase a ser oposición, reestructure su partido y vuelva a postularse como candidato presidencial.

El tiempo parece un enemigo de Ortega por su envejecimiento inminente, pero a su vez, ha sido clave en su estrategia, ya que es eso lo que ha permitido el desgaste de la oposición, la reducción de la efervescencia social tras la matanza de manifestantes en 2018 y la división de los grupos que le adversan.

Ayudanos a darte la mejor información

Suscribete ahora mismo y obten la mejor informacion del acontecer nacional e internacional.