El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, defendió el papel del embajador en Managua, Sergio Farré Salvá, a quien el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo expulsó el pasado fin de semana.
«Los detalles los tendría que dar el Gobierno de Nicaragua. Yo no he tomado esa decisión, lo que sí le puedo decir es que el embajador de España en Nicaragua, como todos los embajadores de España en el mundo, realizan sus funciones de manera escrupulosa en respeto de la Convención de Viena que rige las relaciones diplomáticas y, por lo tanto, esa expulsión que se hizo de manera sumaria es absolutamente injusta», destacó el funcionario del gobierno de Pedro Sánchez en declaraciones a los medios.
Cuestionó la forma en cómo se dio la expulsión, que calificó como «sumaria», ya que la dictadura le dio un plazo de 24 horas a Ferré Salvá y al segundo de la embajada española, Miguel Mahiques Núñez, para abandonar el país centroamericano.
La razón, según avanzaron medios ibéricos, fue que el diplomático, Mahiques Núñez y cinco representantes de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) se reunieron con adversarios de la dictadura, lo que desató la furia de Ortega y Murillo.
El embajador, diplomático de carrera que venía por primera vez a desempeñar esa función en un país, llegó a Nicaragua a inicios de enero y apenas estuvo 23 días en la delegación española. La dictadura le dio el visto bueno a su nombramiento en diciembre; Ferré Salvá entregó sus cartas credenciales al cocanciller Valdrack Ludwing Jaentschke Whitaker, mientras que en la Gaceta del 7 de enero se oficializó su nombramiento y aceptación por parte del sandinismo.
Régimen inauguró una escuela que financió España
«También quiero decirle al pueblo hermano de Nicaragua que España va a seguir trabajando por tener las mejores relaciones con ellos, que es un pueblo hermano», dijo Albares sobre las relaciones con la nación centroamericana pese a la crisis creada por las decisiones del régimen.
Incluso, este miércoles la hija de los dictadores, Camila Ortega Murillo, inauguró una escuela que se financió con aportes de la Aecid. Se trata de la Escuela de Educación Especial Melania Lacayo, en Managua, que se hizo con parte de recursos de alivio de la deuda nicaragüense con España.
Los registros oficiales del Tesoro de España, además de los documentos públicos de contratación del Ministerio de Educación (Mined) de Nicaragua, son la prueba que el proyecto fue financiado por el Programa de Conversión de Deuda Nicaragua-España.
Esta crisis es semejante a la que ocurrió en 2021 cuando España criticó al régimen por la detención de candidatos presidenciales de oposición, por lo que llamó a consultas a su entonces embajadora en el país, María del Mar Fernández-Palacios, entregó una nota de protesta al embajador nicaragüense en Madrid, a quien a los pocos días retiró de su cargo e impidió que volviera la diplomática española a Managua.
Más luces sobre razones de expulsión del embajador de España
Los motivos de la expulsión del embajador español
El impasse se superó en 2023 con la designación de nuevos embajadores, pero España en reciprocidad por la expulsión de Farré Salvá y Mahiques Núñez expulsó al embajador nicaragüense, Maurizio Carlo Gelli, este lunes 26 de enero.
Aunque desde El Carmen guardan silencio sobre esta decisión, Edwin Suárez Martínez, conocido como el «Gato Sandinista» —quien recientemente ha sido el vocero designado para ventilar casos internos como la fuga de la esposa de Bayardo Arce—, mencionó en un video el motivo de la expulsión de los diplomáticos españoles.
El propagandista acusó al embajador español de actuar como un “político más de la derecha criminal”, al afirmar que se extralimitó en sus funciones al reunirse con figuras de la oposición nicaragüense. Según el agente sandinista, el embajador estaba “promocionando y candidateando gente del neosomocismo”, en un intento por imponer figuras políticas desde el exterior.
Periodista Nicaragua Investiga



































