5 cosas que generaron polémica en la toma de posesión de Ortega

Estos fueron los 5 momentos que causaron polémica tras el acto de juramentación de Daniel Ortega y Rosario Murillo, con el cual consolidaron su aferro al poder.

El acto de juramentación de Daniel Ortega y Rosario Murillo con el cual consolidaban su aferro al poder por otros cinco años más estuvo rodeado de diversas polémicas, más allá de las críticas por su falta de legitimidad en este nuevo periodo presidencial.

Cinco momentos que causaron polémica 

1. La asistencia de un acusado por acto terrorista

Mohsen Rezai, uno de los acusados del ataque terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, estuvo presente durante el acto de toma de posesión de Ortega la noche del 10 de enero, lo cual tras fuertes críticas provocó la reacción del gobierno argentino.

“Su presencia constituye una afrenta a la justicia argentina y a las víctimas del brutal atentado terrorista contra la AMIA” reprobó esta mañana Argentina través de la Cancillería.

El pronunciamiento se dio luego que miembros de la oposición cuestionara al gobierno por enviar a su embajador, Daniel Capitanich, a participar de un acto en el cual tambien se encontraba presente Rezai, un funcionario iraní que es acusado en el país sudamericano por participar en el atentado del 94.

Rezai es actualmente vicepresidente de Asuntos Económicos de la República Islámica de Irán, y además es acusado en Argentina como autor ideológico del atentado terrorista con coche bomba que sufrió la AMIA el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires, el cual dejó a 85 personas asesinadas y 300 heridas.

Sobre él recae una orden de captura internacional. En la página oficial de la Interpol, se le adjudican los cargos de “homicidio calificado, doblemente agravado, en perjuicio de 85 víctimas fatales, en concurso ideal con lesiones leves y lesiones graves calificadas, en forma reiterada y daños múltiples agravados por haber sido cometidos por odio racial o religioso”.

A pesar de que Nicaragua forma parte de Interpol, el funcionario iraní fue presentado como el “hermano Mohsen Rezai” durante el acto de juramentación de Ortega y Murillo.

2. Solo tres mandatarios presentes en el acto

La ceremonia en la Plaza de la Revolución contó con la presencia de únicamente tres mandatarios, se trata de los fieles aliados de Ortega en la región, Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel, gobernantes de Venezuela y Cuba respectivamente; a quienes en conjunto se les ha reconocido como la «troika de la tiranía».

Y para sorpresa de algunos, otro de los mandatarios presentes y que estuvo bastante cercano a Ortega —quien incluso le dedicó algunas palabras durante su discurso— fue el presidente saliente de Honduras, Juan Orlando Henández.

El resto de países, como China e Irán, solo enviaron a algunos delegados a formar parte de la ceremonia. La realidad es que la presencia de mandatarios en la toma de posesión de Ortega ha disminuido considerablemente. El caudillo sandinista enfrentará un nuevo periodo presidencial más aislado que nunca.

3. Ortega desconoce el nombre de sus funcionarios

Brenda Rocha, presidenta del cuestionado Consejo Supremo Electoral (CSE), fue parte de la lista de funcionarios  sancionados por la Unión Europea la mañana del lunes por responder a través de dicha institución a los intereses del mandatario, aun así su nombre resultó desconocido para Ortega.

Durante el acto, en el cual utilizó la historia de Rocha para reforzar sus incesantes discursos revolucionarios, la nuevamente juramentada vicepresidenta Rosario Murillo debió recordarle el nombre de la funcionaria y que había sido condecorada.

4. Un mandatario que olvida su banda presidencial

Luego de concluir su discurso, Ortega se quitó la banda presidencial para «juramentar» con todos sus simpatizantes haciendo eco de su lema de «el pueblo presidente». Sin embargo, tras finalizar el mandatario sandinista olvidó volver a colocársela y la mantuvo doblada entre sus manos por largo rato, hasta que minutos más tarde se observa al mandatario cubano Díaz-Canel regresándole la banda a Murillo mientras Ortega continuaba saludando a sus reducidos homólogos extranjeros presentes.

La Ley sobre uso de símbolos patrios señala que «la banda presidencial sólo puede ser usada por el Presidente de la República» y que este tiene la obligación de llevarla en el acto de toma de posesión de su cargo.

5. El llamado a hacer «borrón y cuenta nueva»

Al cierre de su discurso, Ortega llamó a hacer «borrón y cuenta nueva» de los acontecimientos sucedidos en los últimos cuatro años. «Nuestra meta es darle continuidad a la buena marcha que traíamos hasta abril de 2018, borrón y cuenta y nueva y vamos adelante, construyendo paz para combatir la pobreza, construyendo paz para que puedan haber carreteras y caminos, construyendo paz para que las familias nicaragüenses se sientan seguras de sus hijos, de su trabajo, de tener una vida vida digna; ese es nuestro compromiso» dijo.

Sin embargo, las palabras de Ortega surgen en medio de una creciente ola de represión y mientras mantiene encarcelados de forma arbitraria a más de 150 opositores por hacer críticas a su gestión.

La comunidad internacional ha desconocido su nueva reelección y consideran que para que exista una verdadera reversión a la crisis actual Ortega debe liberar a los presos políticos y celebrar elecciones anticipadas bajo observación internacional.

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