En el exilio “enfermera vandálica” sigue denunciando atropellos del Minsa

 Ana María Hernández Calderón

Ana María Hernández Calderón, 56 años, conocida como la “enfermera vandálica”, se convirtió en un personaje de las protestas de la ciudad León.

En cada marcha o plantón demostraba picardía y mucha fuerza en medio de tantas adversidades, podríamos decir que daba un toque especial para animar al resto de manifestantes a alzar la voz en contra de las injusticias que se cometían, a tal punto que la bautizaron como la “enfermera vandálica”.

Su firme posición y apoyo a la lucha cívica le costó su puesto de trabajo y fue despedida el 27 de junio junto a otros 33 especialistas del hospital Oscar Danilo Rosales de León.

Ana María Hernández Calderón. Cortesía/NI

Pero eso no bastó al gobierno de Ortega. Hernández asegura que se inició persecución, asedio y amenazas en su contra. La situación la obligó a exiliarse en Costa Rica donde aún condena la orientación de las autoridades del misterio de salud de no atender a los heridos de las protestas.

La mujer mantiene viva su posición de rechazo a la ministra de salud, Sonia Castro, que se tomó el hospital HEODRA para expulsar a los estudiantes de medicina que se oponían a las orientaciones del Minsa.

Ahora, desde el exilio, participa activamente en las protestas que se organizan para pedir democracia, justicia y la liberación de presos políticos y espera regresar a Nicaragua porque según ella hace falta mucho por hacer.

“La ministra de salud Sonia Castro dio la orden de sacar a los estudiantes del Auditorio y de las aulas de clases donde ellos se quisieron refugiar cuando llegaron los antimotines de la ciudad de Managua para hacer la represión. Hay videos de todo esto y hay médicos involucrados en esta situación porque hubo médicos que se prestaron al juego del gobierno para poder sacar a los jóvenes a quienes les robaron su agua, sus medicamentos, todo lo que el pueblo les había entregado para atender a los heridos» denunció Hernández.

Según la profesional de la salud, las protestas se intensificaron por la posición del Minsa de no recibir a los heridos.

«Las protestas comenzaron porque los hospitales a nivel nacional fueron cerrados y había muchos heridos en los tranques, en las barricadas, el hospital cerrado y cuando se lograba llevar a alguien que necesitaba una cirugía primero estaban los paramilitares liderados por el sindicato del hospital escuela y por la doctora Lejarza que era la directora del hospital escuela de ese momento» expresó Hernández.

Fotografías: Cortesía/NI

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