Malos hábitos alimenticios afectan longevidad de los nicaragüenses

El Mapa Nacional de la Salud de Nicaragua indica que la hipertensión y la diabetes fueron las dos enfermedades crónicas más recurrentes en el país durante el año 2020, ambas tienen en común que muchas veces se relacionan con problemas de obesidad o sobrepeso.

El Mapa Nacional de la Salud de Nicaragua indica que la hipertensión y la diabetes fueron las dos enfermedades crónicas más recurrentes en el país durante el año 2020, ambas tienen en común que muchas veces se relacionan con problemas de obesidad o sobrepeso.

Aunque el Ministerio de Salud (Minsa) no cuenta con datos exactos sobre cuántos casos de obesidad se registran actualmente, expertos han alertado desde hace tiempo que se trata de una problemática creciente cuyo origen es una alimentación inadecuada.

La nutricionista Nidia Báez afirma que la obesidad “se ha vuelto un problema más serio en el país” pues a medida que han aumentado los casos de sobrepeso y obesidad, lo han hecho también la cantidad de casos de otros padecimientos como hipertensión, diabetes, colesterol o triglicéridos elevados.

Franklin Muñoz y Margaux Benitah se han dedicado durante los últimos años a brindar charlas en línea a través de su proyecto Somos Espartanos, precisamente para enseñar a los interesados a alimentarse de forma balanceada y saludable.

“Cuando nosotros nos dimos cuenta que la solución no era una dieta, ni matarse en el gym, ni pastillas, ni batidos, ni cirugías, y que lo único que había que hacer era aprender a entender lo que le estás metiendo al cuerpo, fue así como decidimos que, si nadie lo estaba enseñando, que nosotros lo íbamos a hacer, y empezamos a enseñarle a la gente que nos pedía ayuda” comparten.

A través de su programa “Aprender a comer”, explican a los usuarios cómo modificar sus hábitos alimenticios y les comparten algunos ejemplos base como listas de compras, recetarios y rutinas de ejercicios, para que estos se conviertan en un “espartano de la alimentación, una persona consciente de lo que está haciendo” comparte Muñoz.

Franklin Muñoz y Margaux Benitah se han dedicado durante los últimos años a brindar charlas en línea a través de su proyecto Somos Espartanos, precisamente para enseñar a los interesados a alimentarse de forma balanceada y saludable.

Más calidad y tiempo de vida

Muñoz destaca que la mayoría de usuarios que muestran interés por el programa se ubican entre los 25 y 50 años, y en su mayoría son las mujeres quienes suelen preocuparse más por aprender a comer adecuadamente. Entre las principales motivaciones que les lleva a comprar la capacitación, comparte que son el deseo de bajar de peso o de mejorar la salud, pero agrega que mejorar los hábitos alimenticios tiene “otros beneficios ocultos” como la influencia directa que esto tiene en la autoestima.

Báez también comparte que la principal razón por la cual la mayoría de personas acuden a consultas nutricionales es porque tienen problemas de sobrepeso.

La mala alimentación genera otras complicaciones que eventualmente terminan causando que las personas pierdan cantidad y calidad de vida.

«Al ritmo que vamos, todos nos vamos a morir a los 50, 60 o 70, y ni siquiera vamos a vivir la vida de aquí a los 60, vamos a sufrirla”, dice Muñoz.

Falta conocimiento

Muñoz asegura que “el primer error que estamos cometiendo los nicaragüenses sin darnos cuenta es que estamos consumiendo azúcar y harina fina en cantidades  anormales, está bien que se consuman de vez en cuando o en ciertas cantidades, pero a nosotros nadie nos ha hablado sobre lo que sería un rango normal o donde conseguir el azúcar de manera natural —como en la fruta—, sino que la estamos conociendo en productos donde ha sido agregada y la estamos abusando por todos lados. Estamos usando azúcar que ya tenemos en nuestras casas y la estamos agregando a lo que ya de por sí viene dulce, como en un jugo de frutas”.

Las 3 principales causas de muerte en Nicaragua ¿cómo prevenirlas?

Además, “consumimos muchos alimentos ultra procesados, que ya lo que nos está aportando en términos de vitaminas y nutrientes ya es súper bajo, tal vez solo aporta solo energía y no es eso lo que necesitamos pues ya la tenemos acumulada en la grasa”.

Otro mal hábito que destaca es el uso indiscriminado de los aceites vegetales. “Todo el mundo tiene un galón de aceite vegetal en su cocina y piensan que la única forma de cocinar es a punta de echarle un puñado de aceite vegetal”, pero advierte que en realidad estos están provocando padecimientos crónicos como la obstrucción de arterias.

Insiste en que estos abusos “es lo que está causando todo tipo de padecimientos crónicos de salud y el sobrepeso que está generalizado”.

Bertrand GUAY / AFP

“No tenemos conciencia y ese es el mayor problema, no es tanto culpa de las empresas o de la gente” sostiene Muñoz. Para él, estos malos hábitos se deben a la falta de conocimiento y el hecho de que estos se aplican de forma “automática” pues son una repetición de todos los hábitos observados desde la niñez, donde “ves a todos a tu alrededor comer pan blanco con gaseosa”.

La especialista en nutrición coincide en que entre los malos hábitos más recurrentes en los nicaragüenses están el sedentarismo, “la gente en Nicaragua se está moviendo cada vez menos, también en parte porque no hay muchos lugares para ir a hacer ejercicio, Managua no es una ciudad amigable para quienes desean caminar”; de igual forma, el consumo excesivo de bebidas azucaradas, y de grasas, pues “comemos mucho aceite, muchas frituras, eso también es algo que hace que los alimentos tengan más calorías de las requeridas”.

Aunque Báez reconoce que durante los últimos diez años se ha creado mayor conciencia respecto a la nutrición, pues “más gente recurre con profesional capacitado, más gente está clara de los riesgos del sobrepeso”, advierte que “todavía falta mucho más que trabajar”.

Ayudanos a darte la mejor información

Suscribete ahora mismo y obten la mejor informacion del acontecer nacional e internacional.