Nicaragüenses cuentan cómo fue su proceso de exilio a EE.UU

“Fue una decisión rápida, de un momento a otro ya estábamos en el extranjero viajando, porque meses antes de que se dieran las elecciones en Nicaragua ya empezaba el hostigamiento”. Conozca la historia de dos hermanos que huyeron de la dictadura sandinista rumbo a territorio norteamericano.

Meses antes de que se celebraran las votaciones en Nicaragua, el hostigamiento de parte de la Policía Nacional se intensificó en la vivienda de Erasmo Catalino Oregón Castellón, ubicada en Nandaime, quien debido al acoso gubernamental tomó la decisión de salir del país y exiliarse en Estados Unidos junto a su hermano.

Oregón, de 19 años, recuerda bien como agentes policiales se apostaban diariamente frente a su vivienda y tomaban fotos y videos. El asedio y las amenazas que sufría junto a su hermano se intensificaron tras su excarcelación.

Ambos fueron detenidos tras participar de un plantón en Nandaime portando únicamente una bandera, “estábamos en una esquina y de pronto empezaron a pasar camionetas de la alcaldía y policías, en un momento se detuvo una camioneta, se bajó la policía y nos arrestaron ahí mismo, nos llevaron a la estación de Nandaime y después de ahí nos trasladaron a Granada”, recuerda.

Un día antes de su excarcelación, su madre fue despedida del centro educativo en el cual llevaba laborando más de 20 años, “no gozó de su liquidación, no hubo nada más que una carta de despido diciendo que sus servicios ya no eran indispensables”, relata.

EE.UU reitera que devolverá a migrantes que ingresen de forma irregular

Y eso marcaría solo el inicio de lo que les esperaba tras su excarcelación. Una vez liberados, el joven asegura que la situación empeoró, “la policía ya no fallaba en la casa, eso afecta tu vida social porque las personas tienen miedo de que les pase lo mismo, de que los vayan a vincular”.

La última acción que motivo su exilio

Recuerda que una de las situaciones que más le marcó antes de ser encarcelado fue una noche durante los planes de operación limpieza “se parquearon varias camionetas frente a la casa e iniciaron a gritar mátenlos, ellos son opositores, son azul y blanco, son basura, mátenlos, y escuchar eso estando vos metido en tu casa la verdad te da un miedo tremendo porque sabes que son personas peligrosas, con armas, capaces de hacer cualquier cosa, es bastante traumante”.

El añoro por regresar a Nicaragua: el duelo emocional que enfrentan los migrantes

Finalmente, la gota que derramaría el vaso sería la citatoria que extendió la Policía Nacional a su hermano, llamándolo a presentarse en la ciudad de Granada para reportarse con un oficial antinarcótico, lo cual Oregón califica de “ilógico” pues nunca han tenido vínculos delincuenciales.

“Lo único que querían era encontrar una manera de inventar cargos y arrestarlo de nuevo”, asevera. La posibilidad de volver a ser encarcelados fue el impulso final que llevó a ambos hermanos a enrumbarse a los Estados Unidos, con el fin de asegurarse una nueva oportunidad de vida. “Llega un momento que decís ya no, ya basta” y en cuestión de dos semanas se dispusieron a salir de Nicaragua.

Todo lo que quedó atrás

El joven, como muchos otros nicaragüenses, rememora su vida anterior a la crisis de 2018. “Tenía una vida normal, estaba estudiando, despreocupado de la vida, sin problema alguno, pero a raíz del estallido social todo esto cambió radicalmente, ya nada volvió a ser igual, ya caminaba con miedo en las calles, ya no miraba del mismo modo las cosas”, sostiene.

Su mamá fue pieza clave para su salida del país, les brindó apoyo a ambos, y recuerda como entre lágrimas les dijo que prefería que se fueran a verlos presos nuevamente.

“Eso es algo que te marca y decís me tengo que ir, por tu seguridad y por la paz mental de tus familiares, porque siempre están con miedo, saben que te puede pasar algo en cualquier momento”, dice Oregón.

Así, la familia también se vuelve un pilar fundamental en la toma de decisión de los migrantes, muchos son impulsados y apoyados por sus seres queridos para tomar la fuerza que se requiere para salir de forma ilegal de sus tierras natales.

El riesgoso trayecto hacia Estados Unidos

Pero, el trayecto de estos hermanos no fue nada fácil. La aduana nicaragüense les retuvo a ambos sus documentos migratorios en el puesto fronterizo de El Espino, alegando que tenían problemas con la ley. Los hermanos temieron ser llevados a prisión nuevamente y se sorprendieron de que supieran que eran excarcelados políticos. Tras 40 minutos de retención, finalmente los dejaron salir.

EE. UU. ya ha reunido a 100 niños migrantes con sus familias

Así inició una extenuante jornada de aproximadamente dos días en bus, atravesando Honduras y Guatemala. Sin poder bañarse, comer, o dormir, pues “dormir ahí es incómodo cuando no estás acostumbrado, además vas pensando en todo lo que dejas atrás”. Aunque una vez en México es donde inician a sentirse las mayores tensiones.

“En México es donde vos realmente sentís que el camino se pone feo, ahí siempre tenes que estar escondido de la policía de migración de México, de los carteles; es muy estresante, en todos los lugares que llegas tenes que estar en silencio, y es un miedo constante que llevas siempre, de eso no te bajas hasta que salís el país, hasta que ya estás en tierra americana”, detalla.

Uno de los recuerdos que más le marcó a Oregón como migrante fue cuando subieron a un furgón en mitad de la madrugada y vio a una gran cantidad de personas dentro, “aproximadamente 150 personas, uno sentado al lado del otro, ver las caras de cansancio, de tristeza, mujeres embarazadas, algunas incluso con niños en brazos, eso es algo que te marca”.

Migrantes nicaragüenses en Costa Rica piden no ser discriminados

La travesía de estos hermanos desde Nicaragua hasta el 10 de octubre de 2021 que “se entregaron” a las autoridades en Estados Unidos fue de 25 días. “Un viaje largo”, ambos calculaban tardar solo 15 días, “pero hubo contratiempos porque estaban las noticias de las caravanas haitianas entonces eso puso muchas trabas, había muchos retenes de migración y por no arriesgarnos tuvimos que escondernos bastante tiempo en hoteles y casas para asegurar el viaje y no retroceder todo lo que ya habíamos avanzado a ese punto”.

Un final que trajo libertad

Ahora en Estados Unidos, luego de todo lo que atravesaron, describen el sentimiento como “liberador”, por “poder salir tranquilamente a la calle sin ningún problema, con un estatus legal en este país y estar tramitando su asilo político”.

¿En busca de una vida mejor?: las trampas del tráfico humano para captar migrantes

Ambos, esperan regular su estatus migratorio por completo, obtener el asilo y un permiso de trabajo para poder estabilizar su situación en territorio norteamericano, empezar a desarrollar una nueva vida, y esperar el día que puedan retornar a Nicaragua. Una posibilidad que aun ven lejana.

“La idea de regresar a tu país en poco tiempo es casi inexistente, porque se acaba de reelegir (Ortega) y son cinco años más que va a estar en el poder, que no lo va a soltar ahorita, y tristemente la oposición en Nicaragua se ha visto divida, lo cual le da mucha más fuerza a la dictadura; quizás podríamos regresar en unos diez o quince años siendo optimistas de que todo va a cambiar y así poder ver a todos nuestros seres queridos, abrazarlos de nuevo, estar con ellos”,  finaliza.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

Suscribite ahora mismo y recibí gratis nuestras noticias recientes.