«¿Y nuestros artículos?», la desesperación de los clientes de PRISA

Muchos clientes de la casa de empeño PRISA han llegado a las sucursales de Estelí, Somoto y Ocotal, pero la policía mantiene cercados los lugares.

En la página web de la casa de empeños PRISA se destaca que poseen 21 mil 927 clientes activos, personas que en algún momento de necesidad económica se vieron en la obligación de dejar prendado un bien a cambio de dinero en efectivo.

Siempre en su sitio web, se informa que PRISA tiene 38 sucursales en todo el país y precisamente en Las Segovias muchos clientes temen perder sus pertenencias (joyas, electrodomésticos, celulares, cámaras fotográficas, entre otros artículos) que tienen prendadas como garantía de pago de préstamos en efectivo que recibieron de la casa de empeño en las sucursales de Estelí, Somoto y Ocotal, después que el lunes la Policía se tomara esos lugares.

Don José Luis Alfaro Machado, de 56 años, quien prendó un celular y dos pesadas cadenas de oro hace un mes en la sucursal de la ciudad de Ocotal, cabecera del departamento de Nueva Segovia, para obtener un préstamo de 800 dólares, teme que esos artículos se pierdan si el gobierno no reconoce y respeta los bienes que son de los clientes.

“Ya se ha vuelto una costumbre que aquí en el norte del país las microfinancieras, los bancos y las casas o cooperativas de préstamos y ahorros quiebren o desaparezcan con nuestro dinero y que las autoridades judiciales o policiales no hagan nada, y le digo esto porque aquí ya tuvimos la experiencia hace varios años del cierre de una cooperativa de préstamo que sus dueños desaparecieron con todos los ahorros de sus clientes, muchos éramos jubilados del INSS”, señaló.

El acceso a las sucursales de la casa de empeño más grande de Nicaragua, conocida como Prisa, se mantiene restringido por la policía en todo el país. Foto: Voces en Libertad.

Alfaro Machado se refiere a que, en el 2011, representantes de una Cooperativa de Ahorro y Crédito “La Económica R.L”, que tenía sucursales en las ciudades de Somoto, en Madriz, y Ocotal, Nueva Segovia, cerraron operaciones al irse a la quiebra y despojaron de sus ahorros a más de 2 mil 700 socios, en su mayoría pensionados. Un juez condenó a 3 años de prisión a los directivos, pero estos nunca fueron a parar a la cárcel. Entre los afectados estaba don José Luis Alfaro Machado.

Propietario de casa de empeño PRISA prepara demanda internacional

“En ese entonces yo perdí todos mis ahorros, unos 36 mil córdobas. Ahora que empeñé las dos cadenas de oro y un celular, valorados en mil 600 dólares, para ayudar a mi hija a que saliera del país y se fuera a trabajar a los Estados Unidos, porque aquí no hay oportunidades de empleo, y como todavía está la deuda de más de 800 dólares lo más seguro es que me van a obligar a pagar, pero no van a querer devolverme mis artículos”, manifestó.

Un drama detrás de cada préstamo

Por su parte, Griselda Edelfina Rodríguez Betanco, de 26 años, habitante del barrio Panamá Soberana de la ciudad de Estelí, dijo que ella y su hermana Yamileth del Rosario, de 24 años, empeñaron hace un mes unas prendas de valor para pagar unas deudas que dejó su madre que se fue hace tres meses a España. «Nos dimos cuenta que la policía tiene tomada la sucursal PRISA, en Estelí, porque en Facebook y WhatsApp se estaba hablando mucho de eso y no sabemos si vamos a recuperar las cadenas, anillos y chapas de oro que tienen más valor que el préstamo en efectivo que nos dieron por esas prendas”, expuso.

Rodríguez Betanco recordó que su madre, Reina Massiel Betanco Rodríguez, de 56 años, quien fue maestra de primaria, perdió más de 1,500 dólares que tenía ahorrados en la Cooperativa de Ahorro y Crédito Caja Rural Nacional (CARUNA) en Estelí,  que en abril del 2019 cerró sus sucursales despojando de sus ahorros a más de 13 mil 760 socios de los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia. «Mi madre perdió todo ese dinero ahorrado porque a nadie le devolvieron nada”, explicó Griselda Edelfina, quien espera que el gobierno les devuelva sus joyas.

Mientras que José Alfredo Diaz López, de 49 años, de Somoto, dijo que en la sucursal de PRISA de esta localidad tiene empeñado desde hace un mes una computadora portátil, valorada en 900 dólares, un celular Samsung, valorado en unos 350 dólares, y una cámara fotográfica profesional Nikon, valorada en unos 550 dólares. «Por esos artículos, que suman unos 1,800 dólares, apenas me prestaron 700 dólares para pagar unas deudas con un banco en Somoto para no perder la casa que la teníamos hipotecada”, aseveró.

Dijo que la computadora y la cámara fotográfica son propiedad de un hermano que está en Costa Rica. «Mi preocupación es que el gobierno mande a cerrar PRISA y que desaparezca sin que nos devuelvan, en un arreglo de pago, las cosas que están ahí empeñadas y eso sería un robo”, expresó.

Policía también se tomó la casa del propietario de PRISA

Dueño rechaza intervención

PRISA es propiedad del empresario nicaragüense-mexicano Mario Hurtado. Además de todas las sucursales, el gobierno le intervino su vivienda ubicada en Ticuantepe.

Hurtado ha declarado a varios medios de comunicación independientes que supo sobre el asalto a su empresa y casa por llamadas de empleados, clientes y vecinos. El empresario, que se encuentra viviendo en México, ha rechazado las acusaciones y está valorando las acciones legales por el despojo del que asegura está siendo víctima.

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