La Alianza Azul y Blanco, que agrupa a organizaciones políticas nicaragüenses, llamó a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos en su presión contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en un comunicado en el que se refirieron a la caída del líder del régimen venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
«Mientras Venezuela camina hacia la libertad, Nicaragua sigue agonizando bajo el yugo de la dictadura dinástica de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Un régimen, que al igual que el de Maduro, se aferra al poder mediante la represión, el fraude electoral, el secuestro de las instituciones, el exilio forzado y el terrorismo de Estado contra su propio pueblo y que también es una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos», dijeron en un texto que publicaron en redes sociales este martes 6 de enero.
Califican a Nicaragua como «amenaza a la seguridad regional»
Al igual celebraron que la captura de Maduro y Flores, que tuvieron una primera audiencia ante un juez federal en Nueva York, es una señal de que las dictaduras no son eternas y quienes las encabezan en algún momento, como el de los dos venezolanos, se enfrentan a la justicia.
Recordaron que no solo es Venezuela sino también Nicaragua un país que en alianza con Rusia, China e Irán «amenazan la seguridad hemisférica» y promueven «el tráfico ilegal de migrantes hacia Estados Unidos», dos de los argumentos que usó Donald Trump para su despliegue aeronaval en el Caribe, frente al país suramericano, que llevó a los bombardeos de militares de ese país sobre Caracas el pasado 3 de enero y la captura del depuesto dictador suramericano.
Por ello pidieron a los nicaragüenses mantener la esperanza, unirse en medio de las diferencias de pensamiento y corrientes políticas, así como la esperanza de que una posible transición a la democracia en Venezuela sea «el faro que ilumine nuestro camino».
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Piden a EEUU considerar como enemigos a Ortega y Murillo
Llamaron a la comunidad internacional a «aumentar las presiones diplomáticas, económicas y jurídicas contra los Ortega-Murillo, apoyando la lucha del pueblo de Nicaragua y permitiéndole definir su propio destino, aplicando herramientas de justicia y firmeza que posibiliten el cambio», aunque no defineron mecanismos específicos para llevar a cabo esta salida que demandan.
También solicitaron, como lo han hecho organizaciones defensoras de derechos humanos en Venezuela, la liberación de las personas presas por razones políticas dentro de Nicaragua, que hasta la fecha son al menos 62, una buena parte compuesta por adultos mayores.
«Al pueblo de los Estados Unidos de América y su gobierno reconocemos sus esfuerzos por acompañar la libertad, democracia y desarrollo de nuestros países. A los Ortega y Murillo debe considerárseles enemigos por la desestabilización regional que provocan», continuaron en el comunicado.
Y aseguraron que la caída de Maduro y Flores «es el preludio de la caída de Ortega y Murillo. La justicia también los alcanzará, Nicaragua será libre».
Periodista Nicaragua Investiga



































