La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo cambió a su embajadora en Venezuela, decisión que se anuncia 26 días después de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a quienes militares estadounidenses extranjeron de Caracas el pasado 3 de enero en una incursión militar que incluyó bombardeos a la capital venezolana y ciudades aledañas con un saldo de casi un centener de muertos.
En sendos acuerdos presidenciales, los números 17-2026 y 18-2026, se oficializan los cambios diplomáticos en Caracas, según la Gaceta Número 18 de este jueves 29 de enero.
En el primero se informa que Daisy Ivette Torres Bosques dejó de ser la embajadora del régimen en el país suramericano. La reemplazan con Valezka Fiorella López Herrera, quien con la publicación del decreto es oficialmente la nueva representante diplomática en Venezuela.
Torres Bosques ejerció el cargo tras el acuerdo presidencial 33-2023 del 24 de marzo de 2023 en la que Ortega y Murillo la nombraron al frente de esa delegación diplomática, uno de los principales aliados ideológicos de la dictadura. Ese nuevo puesto lo logró tras su paso por la Alcaldía de Managua (2009-2018). En ese puesto reemplazó a Orlando José Gómez Zamora, a quien designaron hace casi tres años como embajador ante República Dominicana.
Dictadores nombran embajador para Angola y aceptan al de Arabia Saudita
López Herrera ascendida a embajadora
López Herrera ya era ministra consejera en la embajada de Caracas, por lo que la elevaron de rango en un mes en el que la dupla dictatorial ha hecho cambios en el cuerpo diplomático alrededor del mundo, además marcado por la expulsión del embajador de España en Managua, Sergio Farré, el pasado fin de semana.
Salió a la diplomacia como parte de una política del régimen de recompensar la fidelidad de mujeres y hombres formados en la juventud sandinista. Así ocurrió con el ahora embajador en Angola, que es concurrente desde Sudáfrica, Danilo Chang Cash, a quien en 2023 enviaron al país africano y ahora tendrá la representación en dos embajadas con la recién designación en Angola.
Desde su nombramiento participó en diferentes actividades de la embajada para celebrar fechas patrias, asistir a congresos y encuentros ideológicos promovidos por el chavismo y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP).
La dictadura criticó la detención de Maduro y Flores. El pasado 15 de enero Daniel Ortega, en un acto de graduación de oficiales de la Policía Nacional de Nicaragua exigió a Estados Unidos el regreso del exdictador a Venezuela, condenó su detención y la calificó como «un acto de terrorismo», pese al temor de Murillo de que ambos corran la misma suerte de su antiguo aliado.
Desde entonces han respondido a presiones de la Casa Blanca con la excarcelación de 24 presos políticos y una treintena de detenidos desde el 3 de enero por celebrar la captura del exlíder del régimen chavista.
Periodista Nicaragua Investiga



































