Canal Parlamentario: salarios de hasta 76 mil córdobas y millones en «mantenimiento»

El Canal Parlamentario es un apéndice del régimen sandinista, que tiene una audiencia nula en los nicaragüenses, pero los costos pesan en salarios exorbitantes para sus periodistas y en contrataciones millonarias.

El Canal Parlamentario de Nicaragua fue fundado el 2 de noviembre de 2005 para informar a la población sobre sesiones legislativas, pero desde que Daniel Ortega retomó el poder, este espacio ha aumentado sus costos operativos de manera significativa extendiendo su planilla y adquiriendo equipos tecnológicos, cuyo “mantenimiento” es exorbitante aunque su alcance sea limitado.

Los salarios que se pagan a los periodistas que funcionan como agentes de la propaganda oficialista son más altos que el promedio en el país. Van desde los 24 mil hasta los 70 mil córdobas, según una nómina de la Asamblea Nacional en poder de Nicaragua Investiga.

Los asesores decorativos de Daniel Ortega: un gasto de más de C$30 millones al año

Esta investigación revela que el Canal Parlamentario está conformado por al menos 19 personas: el responsable del canal, el jefe de prensa, seis periodistas, cuatro camarógrafos, un fotógrafo, dos editores de programa de televisión, un programador, un oficial administrativo, un técnico en transmisión y mantenimiento de equipos.

El canal opera con fondos del Presupuesto General de la República, pero funciona como un apéndice más de la maquinaria mediática del régimen sandinista.

El salario de Julieta Arróliga como responsable del Canal Parlamentario.

Un mes de planilla para mantener el personal asciende a C$658,596.57 (18,319.79 dólares). En un año el gasto ronda los C$7,902,834.84 (219,828.50 dólares).

Julieta Arróliga López, responsable del canal goza de un salario neto de C$76,005.65 (2,114.20 dólares). Ella fue periodista del diario La Prensa, pero luego saltó a colaborar para la maquinaria sandinista.

A Julieta Arróliga se le ha visto públicamente hablando sobre proyectos del Canal Parlamentario junto a Gustavo Porras, presidente del Poder Legislativo y hombre cercano a Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Karen Erazo Marenco, jefa de prensa del canal, recibe un salario neto de C$46,723.35, según consta en un documento del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Karen Erazo y su «salario» como jefa de prensa del Canal Parlamentario.

El resto de los salarios oscilan entre los 24 mil y 39 mil córdobas, pero ganando dobles salarios. Esto sin contar cualquier otra bonificación que pudiesen recibir.

Nepotismo, doble salario y lealtad partidaria

El documento revela que seis periodistas tienen doble entrada de dinero. Por ejemplo, una de C$ 39,404.50 y otra de C$ 4,110.09, en el caso de Liz Escoto Arauz, periodista y presentadora del canal, quien es hija del exmilitar Herminio Escoto García, director ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (ENABAS).

Rubén Castro González es camarógrafo y hermano de Sonia Castro González, la ministra asesora del presidente en temas de salud. También tiene doble salario, uno de C$ 22,425.19 y otro de C$ 2,267.47.

Otro caso de nepotismo es el del fotógrafo Jairo Cajina Ugaza, hijo del fotógrafo de la Presidencia de la República de Nicaragua, Jairo Cajina.

Este es el doble salario de Liz Escoto, hija del director de ENABAS.

Quienes no son familiares de funcionarios sandinistas a menudo hacen pública su propia convicción y entrega al partido, como Elmer Marcia, presentador del canal, quien en más de una ocasión ha sido invitado especial en el programa “Detalles del Momento”, dirigido por el propagandista y diputado oficialista Moisés Absalón Pastora.

En el Canal Parlamentario son invitados habituales funcionarios y diputados leales al caudillo sandinista, y el discurso es potenciado con reportajes exaltando figuras revolucionarias. Se transmiten los mensajes diarios de Rosario Murillo, al igual que en todos los demás medios audiovisuales afines al Frente Sandinista, aunque el Canal Parlamentario sea eminentemente institucional.

Rubén Castro es hermano de Sonia Castro, la asesora en temas de salud de Daniel Ortega

Grandes beneficios para ninguna audiencia

Una revisión de sus redes sociales apunta hacia una escasez de espectadores. Sus publicaciones en Facebook rara vez sobrepasan las diez interacciones, a pesar de que en esta plataforma cuenta con unos 38 mil seguidores; en Twitter apenas tienen 2.991 seguidores, y en YouTube su suscriptores son menos aún: se cuentan unos 18.800, pero sus videos casi nunca sobrepasan las cincuenta reproducciones.

Esto contradice a Julieta Arróliga, quien en 2019, en ocasión del 14 aniversario de la fundación del canal, aseguró que “entre más se amplía la oferta, el contenido y la variedad, la gente nos busca”. La situación no ha llevado a las autoridades del Poder Legislativo a evaluar la utilidad real del medio televisivo ni a considerar si los resultados que devienen de tan grande inversión son satisfactorios.

Elmer Marcia junto a Moisés Absalón Pastora. Foto | Prensa oficialista

Una fuente del Poder Legislativo que pidió el anonimato por razones de seguridad, revela que el personal del Canal Parlamentario recibía otros beneficios como seis mil córdobas al año para gastos médicos, y la misma cantidad se destinaba para lentes y odontología.

También se otorgan bonificaciones en ciertos días festivos. «El Día de las Madres te dan un bono de mil córdobas y para el Día de la Mujer, ochocientos; para el Día del Padre ochocientos les dan también”, relata.

Los trabajadores tienen acceso a préstamos de hasta cinco veces su salario a pagarse en cinco años, reciben beneficios dentro del comedor y la imprenta de la Asamblea Nacional, una canasta básica mensual y otra a fin de año, según la fuente.

El precio de la lealtad: los súper salarios del orteguismo

Documentos en poder Nicaragua Investiga revelan que la Asamblea Nacional pagó más de 21 millones de córdobas al Instituto de Seguridad Social y Desarrollo Humano (ISSDHU) —ente que opera como aseguradora de la Policía Nacional—, para entregar canastas básicas a todo el personal.

Más de C$7 millones en mantenimiento

Esta investigación también logró descubrir contratos por servicios y compras de equipos durante los años 2019, 2020 y 2021, encontrando gastos que superan los 7 millones de córdobas. Aunque esta es solo una pequeña ojeada al mundo del Canal Parlamentario, los gastos reales son un enigma estatal, como muchos otros de este tipo que son completamente desconocidos ante el ocultamiento de información oficial.

Los catorce contratos revelan gastos exorbitantes en servicios de internet, mantenimiento, adquisición de equipos y accesorios. El 2019 fue el año que más se gastó —aunque el país sufría las secuelas de la crisis sociopolítica de 2018—, al superar los 4 millones de córdobas.

Uno de los contratos fue en concepto de “servicio de mantenimiento a los equipos de control máster” por un monto de C$ 174.558,50. La contratación se solicitó a pesar de que el Canal Parlamentario cuenta con un “técnico en transmisión y mantenimiento de equipos de televisión”.

En otra licitación adquirieron “equipo Switcher Studio para TV”, que tuvo un monto de 2 millones de córdobas. Y en otro contrato solicitaron a la empresa IBW “servicio de internet”, por un monto que casi costó medio millón de córdobas.
En el 2020 el gasto fue de más de 2 millones 896 córdobas. Uno de los contratos más altos se centró en “adquisición de editoras de video”, cuyo monto superó el millón de córdobas, según los documentos oficiales.

Falta de transparencia en gasto presupuestario

El Canal Parlamentario no figura con lujo de detalle dentro de los informes presupuestarios de la Asamblea Nacional, tampoco reflejan cuánto se destina para mantener al personal y lo que se dirige para gastos de equipo y mantenimiento.
Un experto en gestión y políticas públicas revisó los Informes de Liquidación Presupuestaria del año 2016 al 2020, pero no se encontraron datos puntuales. “No encontré ninguna asignación donde se transparente la asignación del gasto que se le da al Canal Parlamentario”, señaló, aunque en el organigrama aparece como una dependencia de la Presidencia del Poder Legislativo.

El Canal Parlamentario realiza compras millonarias cada año sin ser fiscalizados de cómo se manejan estos recursos

El experto considera que los gastos podrían cubrirse bajo el manto de las “actividades centrales”, un apartado que en los informes no se desglosa, manteniendo en especulación la asignación total del canal.

“En ningún lugar se hace alusión al Canal Parlamentario ni al salario de los periodistas del Canal Parlamentario”, comenta el experto. “Esto es un problema de detalles de la información presupuestaria que no nos permite verlo. Hay una falta de transparencia y no nos permite ver en acceso directo de cuánto se les paga a estas personas”, puntualiza.

El señorío de Porras

“Desde que llegó Gustavo Porras todo pasa por su mano y quien autoriza una contratación es él o su secretaria ejecutiva, Zeydi Zelaya, pero igual se lo tiene que consultar a él”, revela la fuente del Poder Legislativo. “Por muy conserje que sea, desde el puesto más bajo hasta el más alto, lo tiene que autorizar él”, añade.

Porras es presidente de la Asamblea Nacional desde 2017 y ha demostrado ser uno de los lacayos más leales del caudillo sandinista. Férreo defensor del modelo del sandinismo, fungiendo como un pequeño Ortega dentro del Poder Legislativo.
El Canal Parlamentario no se salva de su mano pesada, aunque la fuente asegura que las cosas “antes eran diferente”, cuando Recursos Humanos decidía a quién podrían contratar. Sin embargo, admite que el proceso de contratación siempre ha sido “por conecte”, pero previo a Porras el departamento de Derechos Humanos “tenía más facultades, más apertura” de contratación.

“El doctor Gustavo Porras vio en el Canal Parlamentario una herramienta importante para continuar acercando a la Asamblea Nacional con la ciudadanía y viceversa, sin barreras, y como un espacio abierto, por lo tanto decidió fortalecerlo”, dijo Arróliga en 2019.

Ganan hasta siete veces más que una enfermera

«Aurora» trabaja como enfermera en un hospital público. Nos explicó que su salario “va dependiendo del tipo de turno que uno tenga”.

“El salario no es fijo, por así decirlo. Hay un básico que son como 7,500 córdobas, pero detrás de ese básico a uno le dan prestaciones como comida, transporte”, aseguró.

Cuando se le mencionó los salarios en el Canal Parlamentario se mostró indignada y habló de las carencias en el sector salud. “La verdad es injusto porque las personas que se deberían ganar esos méritos son las que trabajan duro”, indicó.

Las siete familias del poder: el nepotismo en Nicaragua

«Claudia», maestra de secundaria, concuerda con Aurora. Al explicarle los descubrimientos de esta investigación, expresó su inconformidad y relató lo difícil que es su profesión. «Tenemos que buscar por otro lado porque ese salario no nos alcanza y no tenemos grandes beneficios como esos periodistas”, manifiestó.

El salario básico de un docente de secundaria oscila en unos 9,500 córdobas mensuales, con aumentos menores dependiendo del título que ostente.

Es decir, un propagandista o técnico del Canal Parlamentario puede llegar a ganar cinco veces más que un maestro, siete veces más que la enfermera promedio.

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