El Banco Central de Nicaragua (BCN) anunció el 14 de octubre que mantiene su Tasa de Referencia Monetaria en 5.75 %. Es una decisión de rutina. Lo relevante está más abajo del informe, en las «consideraciones» que la justifican.
Ahí, el BCN celebra que la economía crece y que el desempleo es bajo. Pero en la misma frase reconoce una realidad que el discurso oficial suele omitir: el mercado laboral muestra una baja tasa de desempleo, «aunque con moderación en el desempeño del empleo formal».
Dicho de otra forma, hay gente trabajando, pero cada vez menos con salario estable, seguro social y derecho a pensión.
Lo que dicen las cifras del INSS
Los datos del propio BCN confirman la tendencia. Entre junio y julio de este año, casi 3,500 trabajadores salieron del mercado laboral formal, según La Prensa. En la comparación interanual, el resultado es aún más pobre: aunque la economía ha reportado un pico de crecimiento, el mercado formal apenas generó 2,933 empleos en un año.
En agosto hubo un repunte. El INSS cerró ese mes con 821,228 afiliados, 11,031 más que en diciembre. Sin embargo, el alivio no es parejo: los empleadores de la industria manufacturera han sacado de la Seguridad Social a 7,620 trabajadores en lo que va del año, mientras el comercio sostiene casi todo el crecimiento.
El país tampoco ha recuperado lo perdido. El pico más alto se registró en noviembre de 2017, con 921,328 trabajadores inscritos en el INSS. Eso significa que hoy hay unos 100,000 cotizantes menos que antes de la crisis de 2018. Los afiliados representan apenas el 22.2 % de la Población Económicamente Activa.
Bajo desempleo, alta precariedad
El régimen sostiene un discurso de bonanza. El presidente del BCN, Ovidio Reyes, afirmó en el informe anual que en 2025 «el mercado laboral nicaragüense mantuvo resiliencia», con un desempleo de 2.7 %, según Estrategia y Negocios.
Esa cifra esconde lo esencial: en Nicaragua se considera ocupado a quien vende comida en la calle o trabaja unas horas a la semana. Con base en datos del Banco Mundial y del INSS, La Prensa calculó que más de 2.5 millones de nicaragüenses están fuera del sistema de seguridad social, en la informalidad o desempleados.
Un economista consultado por ese medio lo resumió así: «la creación de nuevos puestos de trabajo no fue suficiente» para absorber a quienes buscan empleo.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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