Zona franca en crecimiento pero bajo riesgo nuevamente. Aquí te lo explicamos

Tal y como sucedió un año atrás, las empresas de zonas francas podrían nuevamente verse obligadas a enviar a sus trabajadores a casa de forma temporal ante la rápida expansión del virus que se enfrenta actualmente

El sector de zonas francas de Nicaragua experimenta un crecimiento desde hace meses tanto a nivel de exportaciones como en cuanto a la generación de empleos, luego del impacto provocado por la crisis sociopolítica y la sanitaria en los últimos tres años.

Maquilas en Nicaragua forzadas a despedir a unos 6.000 trabajadores por la pandemia

Alfredo Coronel, vicepresidente de la Comisión Nacional de Zonas Francas (CNZF), informó a través de una entrevista en el oficialista canal 8 que a la fecha esta industria mantiene a 125,500 personas asalariadas, una cifra relativamente positiva frente a los miles de empleos perdidos en los últimos años.

Coronel aseguró que las cifras alcanzan casi lo mismo que los datos registrados en 2017, luego de que estas bajaran en 2018 a 115 mil personas empleadas debido al estallido social y luego continuara reduciéndose hasta 105 mil debido a la pandemia por el nuevo coronavirus. No fue hasta octubre del 2020 que, según el vicepresidente de la CNZF, el sector ha tenido «un crecimiento exponencial importante».

Los últimos datos actualizados por el Banco Central de Nicaragua en este rubro indican que a junio de este año el número de empleados en la zona franca industrial se ubicaba en 124,163, y que este había acumulado entonces US$293,754.5 en exportaciones, cuando en 2020 llegaron a verse cifras de hasta apenas US$91,972.5 al mes.

Sin embargo, esta recuperación de 20 mil empleos acumulada entre el año pasado y este, podría verse afectada ante el nuevo pico epidemiológico en el país, el cual enfrenta el mayor número de casos de contagios acumulados desde el inicio de la pandemia.

Cierre de empresas

Durante el programa, Coronel admitió que una clave para la recuperación de estas plazas fue «la estabilidad que mostraron las empresas durante la pandemia» y ejemplificó con la situación en Honduras donde las empresas cerraron durante 2 hasta 20 semanas. «Nosotros no, nosotros aquí por un acuerdo que hicimos entre las partes, se consideró que no era necesario, que era suficiente con las medidas de control sanitarias que se habían garantizado y la gente tuvo acceso a su empleo» sostuvo con aparente orgullo.

«Eso dio a las marcas, a las empresas que traen productos en Nicaragua, dio la seguridad de que aquí se estaba produciendo con normalidad y eso trajo órdenes de trabajo» agregó, asegurando que ahora «las perspectivas son mejores porque estamos en un proceso de crecimiento, hay muchas empresas que ya están ubicadas en Nicaragua y otras que han observado a Nicaragua como un punto importante de inversión».

Pero este optimismo podría verse afectado por la emergencia sanitaria actual. Aunque el sector esté recuperándose debido a la reactivación económica de Estados Unidos, a nivel interno el país enfrenta su ola más grande de contagios por COVID-19 que a la fecha deja más de 600 nuevos casos positivos en el plazo de una semana según registros oficiales.

Foto: Cortesía

El nuevo pico epidemiológico pone en riesgo la seguridad de los trabajadores, dando lugar a un posible brote dentro de las empresas que, según los protocolos, estarían obligadas a cerrar para evitar una mayor propagación. Y aunque estas aleguen seguir estrictas medidas de protección, la realidad a lo interno es otra.

Un trabajador de una maquila ubicada en Masaya declaró anteriormente a Nicaragua Investiga bajo anonimato que dentro de esta las medidas sanitarias eran mínimas, y que resultaba difícil mantener el distanciamiento social. Asimismo, confesó que durante 2020 se detectaron algunos contagios a nivel interno, y aunque la empresa desconoció que se tratara del coronavirus, se les envió por varios días a sus hogares. Pero esta situación no fue igual dentro de todas las empresas, algunas si decidieron suspender operaciones durante la primera ola de contagios de 2020 para prevenir contagios de COVID-19.

Despedir a una maquilera sale barato

Y tal y como sucedió un año atrás, las empresas de zonas francas podrían nuevamente verse obligadas a enviar a sus trabajadores a casa de forma temporal ante la rápida expansión del virus que se enfrenta actualmente, lo cual podría afectar el desarrollo de la industria en estos últimos meses.

Pese a la situación, el vicepresidente de la CNZF sostuvo con optimismo que la meta de este año es que la industria llegue a acumular 130 mil trabajadores, cifras que han sido actualizadas por efecto de las supuestas «nuevas inversiones que se están autorizando».

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