Lo que el gobierno de Daniel Ortega no dice del «crecimiento» de la economía

Después de tres años de contracción en la economía, Nicaragua está registrando un mejor desempeño, aunque el país está lejos de recuperarse.

El gobierno de Daniel Ortega anunció lleno de entusiasmo que este 2021 la economía de Nicaragua podría cerrar con un crecimiento de entre el 5% y el 7%, un dato extraordinario que hace recordar los mejores años de la actual administración sandinista.

Pero este repunte ocurre tras más de un año de lidiar con la pandemia del COVID-19 y tres años de continuo retroceso económico producto de la crisis sociopolítica desatada en el 2018. Es decir, si se ve desde una óptica menos entusiasta, se podrán observar asteriscos que aclaran en gran medida este crecimiento y otros que hasta lo empañan.

¿Qué dice el gobierno?

El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, informó que hay un “crecimiento generalizado en todos los sectores de producción”, como también en el gasto de los hogares, gasto de consumo del gobierno, gasto de consumo colectivo individual, y de la inversión.

“Podríamos finalizar el año creciendo, en lugar de un 4 o 6 por ciento que habíamos previsto, entre un 5 y un 7 por ciento del crecimiento”, subrayó Reyes.

Efectivamente, el país registra un importante repunte, lo cual se ve reflejado en las exportaciones de régimen general, las cuales superaron a agosto los 2 mil 400 millones de dólares, de tal forma que las expectativas son cerrar 2021 por encima de los 3 mil millones de dólares.

“Es decir que este es un año excepcional desde el punto de vista de la producción exportable”, subrayó Iván Acosta, Ministro de Hacienda y Crédito.

“Creo que el consumo, la reactivación de la construcción, inclusive la reactivación de los servicios hoteleros que va caminando poco a poco, la fuerte reactivación de la producción textil que va creciendo más del 45% anual y los datos que estoy resaltando de los volumen de producción, y además, los precios, los valores de producción, indican que hay capacidad, que el país tiene capacidad de superar el 7% este año”, festejó el funcionario.

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Es un “rebote”, dice experto

Cuando uno observa los números del 2021, es lógico alegrarse, si se toma en cuenta que la economía nacional se contrajo por tres años consecutivos: 3.4% en el 2018, 3.7 en el 2019 y 2% en el 2020, según cifras del BCN.

Al respecto, el sociólogo y economista Óscar René Vargas destaca que en esos años la economía terminó hundiéndose, acumulando un -9.1%. A su criterio, lo que habrá en el 2021 es un “rebote económico” y señala que aunque el gobierno proyecta un 7%, la CEPAL pronostica solo un 2.5% de crecimiento.

“Para entender este fenómeno basta poner un ejemplo. Al iniciar enero de 2021, la economía nicaragüense estaba en -9.1%, es decir, estaba en negativo. Naturalmente, cualquier actividad económica que sea mayor a cero, eso produce un aumento en términos porcentuales del PIB nominal. Ahora bien, no se puede decir que esa situación suponga un crecimiento del PIB potencial, se trataría de un rebote económico”, explica en un análisis.

El experto refiere que en economía el crecimiento se refiere “a la expansión del PIB potencial de manera sostenida, es decir, que la capacidad productiva de la economía pueda sostenerse en el tiempo y no sea de manera transitoria”.

“El crecimiento económico verdadero es producto de un aumento de la capacidad productiva del país en bienes y servicios. Por esa razón no podemos llamar crecimiento económico cuando el país experimenta un incremento del PIB a un nivel inferior al alcanzado en años anteriores, eso nos indica que el PIB potencial se encuentra estancado, a pesar del aumento obtenido en el 2021″, manifiesta.

Vargas insiste en que normalmente en un “rebote económico” no se llega a recuperar todo lo perdido.

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En su análisis enfatiza una serie de indicadores que refuerzan su argumento. Uno de estos es el número de trabajadores afiliados al INSS, que hasta agosto de 2021 era de 758,837. Esto es muy inferior a los 914,196 cotizantes que había al cierre de 2017. Es decir, aún con el extraordinario crecimiento que celebra el gobierno, aún no se recuperan 155,359 afiliados.

También refiere que la recuperación de plazas formales en el 2021 es de 35,631 empleos.  En este sentido, indica que lo que ha crecido es la informalidad “producto de la necesidad que tienen muchos sectores para tratar de sobrevivir”.

De igual forma, señala el estancamiento de la inversión privada nacional, la caída del sector turismo y la contracción de la Inversión Extranjera Directa. “Por lo tanto, no se prevé ningún incremento sustancial en los niveles de la producción potencial del país”, indica.

Destaca el comportamiento del Sistema Financiero Nacional (SFN), donde los datos oficiales indican que en junio de 2021, la cartera de crédito bruta alcanzó los 126,626 millones de córdobas, lo cual es mucho menos a los 164,740 millones de córdobas reportados a diciembre de 2017.

“Otro factor sería el incremento de la cartera de riesgo del SFN. A julio de 2021, el riesgo era el 15.5% del total del portafolio crediticio del sistema financiero nacional. Al cierre de 2017, la cartera de riesgo se situó en 2.8%. Lo que nos explicaría la contracción del crédito de parte del sistema bancario nacional al sistema productivo”, manifiesta Vargas.

Asimismo, otro factor que reforzaría que lo que registra Nicaragua es un “rebote económico” son los cobros de préstamos en los juzgados, los cuales siguen siendo elevados. Vargas, indica que en el 2017 la banca nacional tenía en reclamo vía judicial la cantidad de C$408 millones, pero en julio de 2021 había crecido a C$2,350 millones, un 476% mayor.

Nicaragua no está entre los que más crecerá

Este crecimiento no es nada exclusivo de Nicaragua. Prácticamente toda Latinoamérica crecerá en este 2021. La diferencia es que los otros países impusieron rigurosas medidas para tratar de frenar el COVID-19, lo cual afectó sus economías. Por el contrario, el gobierno de Daniel Ortega se ha caracterizado por no imponer restricciones, ni cierres de comercios, escuelas, o empresas, y más bien sigue impulsando actividades recreativas y turísticas que pueden ser focos de contagios.

En las proyecciones de la CEPAL, Nicaragua no se ubica ni por cerca entre los mejores. Según esta organización, los que crecerán más son Panamá (12%), Perú (10.6%), Chile (9.2%), República Dominicana (8%), Argentina (7.5%), El Salvador (7.5%), Colombia (7.5%) y México (6.2%).

Le seguirán Brasil (5.2%), Bolivia (5.1%), Honduras (5%), Guatemala (4.6%), Uruguay (4.1%) y Paraguay (4.1%), Costa Rica (3.7%), Ecuador (3%), Nicaragua (2.5%) y Cuba (2.2%). Los que no crecerán son Haití (-1.3 %) y Venezuela (-4%).

Estos datos demuestran que Nicaragua no estaría ni entre los de mejor desempeño a nivel de Centroamérica, porque ese lugar le correspondería a Panamá y a El Salvador.

En El Salvador el polémico presidente Nayib Bukele llegó a imponer uno de los confinamientos más rigurosos, pero en el segundo trimestre del 2021 la economía de ese país creció un 24.5%, según el Banco Central de Reserva (BCR), institución que proyecta que al cierre de año el crecimiento será de un extraordinario 9%.

Para el 2022, la economía se ralentizará en comparación al 2021. En el caso de Nicaragua, el crecimiento sería de apenas un 1.8%, de acuerdo a la CEPAL.

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