La dictadura nicaragüense recibió este miércoles, 4 de febrero, a la nueva representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, Rossella Bottone, en un acto que estuvo dirigido por el cocanciller del régimen, Valdrack Ludwing Jaentschke Whitaker.
Bottone reemplaza en el puesto a Giorgia Testolin quien estuvo en ese cargo desde el año 2020 hasta la fecha. Es una de las pocas instancias de las Naciones Unidas que reconoce la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que el año pasado con la consolidación del autoritarismo, anunció su salida de la Acnur, la Unesco, la Organización Internacional del Trabajo, la Agencia para la Agricultura y la Alimentación y la Organización Internacional de Migraciones, todas instancias de la ONU.
De dónde viene la nueva representante del PMA
La nueva representante del PMA en el territorio nicaragüense estuvo por más de 3 años como directora del PMA en Colombia. Antes se desempeñó como asesora técnica regional del organismo en Panamá, entre 2017 y 2022. Entre 2010 y 2017, en Roma, fue analista de seguridad alimentaria.
De acuerdo con medios de la propaganda sandinista, Bottone dijo que continuaría el trabajo de cooperación técnica y asistencia alimentaria del Programa Mundial de Alimentos con Nicaragua, así como el fortalecimiento de los lazos con la dictadura.
La Cancillería recibió sus cartas credenciales, posó con ella para las fotos oficiales, mientras que publicó una nota de prensa para darle la bienvenida oficial al país, considerado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) como uno de los más desiguales del continente y con una baja inversión en gasto social, según el informe sobre esta materia que publicaron en noviembre de 2025.
Durante 2021, aún en medio de la pandemia de COVID-19, el PMA pidió ayuda internacional para prestar asistencia a varios países de Centroamérica, entre ellos Nicaragua. En 2022, entregó más de 2 mil paquetes de alimentos a las personas afectadas por el paso de la tormenta Julia, especialmente en la Costa Caribe del país.
El aislamiento internacional del régimen, agravado por la reforma constitucional de 2025, ha sido denunciada por organizaciones como la OEA, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) y Human Rights Watch, que este 4 de febrero se pronunciaron por el acentuamiento de la deriva autoritaria de Ortega y Murillo desde el año pasado.
Periodista Nicaragua Investiga



































