«Nos sentimos apuntados por el cañón», dice periodista a una semana del allanamiento a La Prensa

“Ha sido una semana de total incertidumbre en donde en cualquier momento te llega un correo, te llega una llamada y te dice: «ya no sos empleado del diario»”, dijo un periodista de La Prensa.

Hoy se cumple una semana del allanamiento al diario La Prensa, un día recordado como un golpe al periodismo de resistencia en Nicaragua. El edificio del rotativo que cuenta con 95 años de trayectoria luce desolado pero custodiado por agentes policiales armados que supuestamente continúan “resguardando” el lugar.

El allanamiento ocurrió el viernes 13 de agosto y el lunes 16, tres trabajadores del área de Contabilidad y Finanzas del diario La Prensa, fueron citados en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como el “nuevo Chipote”. Ellos salieron como a las ocho de la noche del martes 17 de agosto.

Al día siguiente, otros cuatro trabajadores del departamento de Contabilidad y Recursos Humanos también fueron convocados en la DAJ. Estas citatorias han provocado temor e incertidumbre para los colaboradores de La Prensa.

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Una semana de incertidumbre

“Ha sido una semana de total incertidumbre en donde en cualquier momento te llega un correo, te llega una llamada y te dice: «ya no sos empleado del diario». No sé cómo esté la parte financiera, pero me parece insostenible”, lamentó uno de los colaboradores del diario.

El periodista explica que se sienten apuntados por el cañón que les impone el gobierno de Daniel Ortega. “Nosotros podemos continuar informando a través del sitio web como lo estamos haciendo, pero en cualquier momento nos cierran el sitio nuevamente”, dice.

Esta persona comenta que teme perder su empleo y ser encarcelado en cualquier momento. No descarta que pueden empezar a llamar periodistas porque son “los que recolectamos información y hacemos noticias en el diario”.

Incluso, señala que varios de sus colegas no se sienten seguros de salir a la calle a reportear con la credencial de La Prensa por temor a ser arrestados.

La hemeroteca de La Prensa corre peligro

Amalia del Cid, quien fue periodista de La Prensa, expresó su preocupación en sus redes sociales por la hemeroteca del diario que guarda archivos de casi un siglo. “No dormí. Me quitó el sueño la preocupación por la hemeroteca de La Prensa”, escribió el 16 de agosto en su cuenta en Twitter.

“Son casi cien años de archivo, entre diarios y fotografías valiosísimas. No tengo idea de cómo estén tratándolo las personas que mantienen tomado el edificio. Tampoco sé si algún día lo volveremos a ver”, lamentó Amalia del Cid, quien colaboró por varios años en Magazine, una de las revistas de La Prensa que se vende mensual como pan caliente en varios puntos de Managua.

Un periodista que trabajó por varios años en Magazine dijo que los archivos que contiene la hemeroteca son valiosos, porque cuenta con registros de periódicos nacionales que circularon en Nicaragua como Barricada, Novedades, La Noticia y La Tribuna.

“Hay muchísimos periódicos y revistas que son parte de la historia de Nicaragua. Hay fotografía que no se publicaron. Nosotros hacíamos galerías para la Revista Domingo o Magazine, revisando eso son fotografías inéditas de varios sucesos que marcaron el país”, explicó.

Él no cree que los funcionarios destruyan esos archivos. “Tal vez lo secuestran por algún tiempo”, dice y a su vez remarca que borrar ese registro sería desaparecer de un plumazo parte de la historia de este país.

Hasta el momento no se sabe si Magazine saldrá este fin de mes, ya que el papel de imprenta que aún se encontraban en las bodegas del diario, se planeaba seguir imprimiendo algunos suplementos como dicha revista; sin embargo, las instalaciones están tomadas.

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“La Imprenta Comercial como la imprenta del periódico está tomada y los trabajadores no pueden entrar al diario. Uno llega y si quiere entrar a su centro de trabajo te dicen: «no se puede»”, indicó el periodista.

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El día del asalto

El viernes 13 de agosto las instalaciones de La Prensa, ubicadas en el kilómetro 4.5 de la Carretera Norte, en Managua, fueron allanadas por la policía afín al gobierno de Daniel Ortega. Durante la toma del diario, los trabajadores que estaban dentro estuvieron incomunicados por varias horas.

La toma se ejecutó con un equipo técnico de la DAJ, funcionarios de la Dirección General de Aduanas (DGA), Procuraduría General de la República (PGR) y el Ministerio Público.

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Mientras los representantes del Estado estaban dentro del edificio, la Policía emitió una nota de prensa informando que el La Prensa está bajo investigación por supuestos delitos de defraudación aduanera y lavado de dinero.

El gerente general de La Prensa, Juan Lorenzo Holmann, quien estaba dentro de las instalaciones al momento del allanamiento, fue retenido por 15 horas, hasta que salió la madrugada del sábado, conduciendo su vehículo, pero escoltado por patrullas policiales que lo llevaron a la (DAJ), para supuestamente firmar unos documentos, pero desde entonces no salió y fue arrestado.

El sábado a mediodía, la Policía Nacional confirmó que Holmann está detenido, investigado por los mismos supuestos delitos que investigan a La Prensa; defraudación aduanera y lavado de dinero.

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