El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió en Washington con Elías Baumann, encargado de Negocios de la embajada estadounidense en Managua. Según informó el propio Rubio en su cuenta de X, el objetivo fue definir los próximos pasos después de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo rechazara a Natasha Franceschi, la embajadora designada por Washington para Nicaragua.
Rubio acompañó su mensaje de una fotografía con Baumann, y describió el encuentro como productivo. Afirmó que ambos coincidieron en que la decisión de Managua es un acto de hostilidad que busca debilitar la representación de Estados Unidos en el país. También la calificó como “otro ejemplo de los dictadores priorizándose a sí mismos” por encima de las necesidades reales de la población.
Llamado a consultas
La reunión es la continuación de una medida que el Departamento de Estado anunció el pasado 13 de octubre. Ese día, por instrucción de Rubio, Washington llamó a consultas a Baumann en respuesta a la negativa del régimen a conceder el beneplácito a Franceschi. El Senado estadounidense había confirmado a la diplomática el 30 de septiembre.
En su comunicado, el Departamento de Estado atribuyó el rechazo a la falta de voluntad de Ortega y Murillo para mantener un diálogo diplomático productivo.
Llamar a consultas a un diplomático no equivale a romper relaciones, pero es una de las señales de protesta más fuertes en la diplomacia. Estados Unidos no tiene embajador en Nicaragua desde 2023, y ahora tampoco tiene en Managua a su máximo representante.
Aumenta la presión
Rubio no detalló cuáles serán esos “próximos pasos”. El veto a Franceschi, sin embargo, ocurre en un momento de aislamiento creciente para el régimen.
El pasado 2 de octubre, los cancilleres de la OEA aprobaron por unanimidad una resolución que exige a Nicaragua liberar a los presos políticos, celebrar elecciones libres y restablecer la separación de poderes.
Además esta semana, la Unión Europea prorrogó por un año las sanciones contra Rosario Murillo y otros veinte funcionarios del régimen.
En Washington ya se escuchan voces que piden ir más allá del terreno diplomático. Emilio T. González, exdirector del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU., propuso revisar los vínculos comerciales y financieros con Nicaragua, incluida la posibilidad de gravar las remesas.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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