La Asociación Mayangna para el Desarrollo Social (AMDES) denunció el asesinato de Dionicio Hernández Bruno y de su hijo Wilmer Hernández Smith durante un ataque atribuido a un grupo de colonos armados en la comunidad de Dimanwas, territorio Sauni As, dentro de la Reserva de Biósfera de Bosawás.
Los hechos ocurrieron entre la noche del domingo 18 y la madrugada del lunes 19 de octubre de 2026, en el municipio de Bonanza, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte de Nicaragua. Según el comunicado de AMDES, alrededor de 15 hombres armados ingresaron a la comunidad, incendiaron al menos cuatro viviendas en las que se encontraban niños y adultos, dispararon contra animales de las familias y secuestraron a cuatro hombres. Dos de ellos —padre e hijo— fueron asesinados.
La organización enmarca el ataque en una secuencia de agresiones contra las comunidades mayangna de Sauni As y señala que el territorio ha registrado al menos seis episodios de violencia de alto impacto en los últimos 15 años.
AMDES cuestiona que las autoridades territoriales, municipales, regionales y nacionales conocen la situación de inseguridad, pero no han adoptado medidas suficientes para proteger los derechos individuales y colectivos de la población indígena.
En las últimas semanas también circularon en redes sociales imágenes de jóvenes armados con fusiles M16 y AK-47, además de un supuesto comunicado de colonos con amenazas contra miembros de las comunidades que realizan tareas de vigilancia territorial. AMDES vincula estos hechos con intereses de minería y ganadería que, según la asociación, buscan expandirse a costa del desplazamiento de las comunidades mayangna de sus territorios ancestrales. La organización califica los últimos hechos como posibles crímenes de “genocidio y etnocidio cultural”, una caracterización que corresponde exclusivamente a su denuncia y no a una resolución judicial.
Entre sus exigencias, AMDES pide la investigación y judicialización de los autores materiales e intelectuales del ataque, protección urgente para las comunidades afectadas y el inicio de un proceso de saneamiento territorial. También convoca a la población nicaragüense a solidarizarse con las familias y solicita a la comunidad internacional acciones diplomáticas para exigir el cese de la violencia y el despojo territorial.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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